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El PP aprueba en solitario en el Congreso la reforma de las pensiones

El Congreso debate sobre la reforma de las pensionesEFE

El Gobierno se ha quedado sólo en su defensa de la reforma de las pensiones y ha tenido que hacer valer su mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados para tumbar, con la abstención del UPN, los hasta ocho vetos presentados por los grupos de la oposición a este proyecto de Ley.

Durante el debate previo a la votación, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, había dibujado un futuro sombrío para el sistema público de pensiones si no se lleva a cabo una pronta reforma y había lanzado un llamamiento a los grupos parlamentarios para dejar a un lado "negacionismos", llevar a cabo un debate "leal" y "no partidista", y acordar mecanismos que garanticen que "permanezca a flote".
Si bien, había asegurado también que el proyecto de Ley de reforma del Gobierno "es la garantía de la sostenibilidad del sistema público de pensiones en el largo plazo". "El barco no se hundirá, permanecerá siempre a flote", llegó a decir.
Sin embargo, los grupo de la oposición han aprovechado sus turnos de intervención para criticar la reforma, que ven como un instrumento de recorte de las pensiones en favor de los planes privados, y echar en cara al Gobierno que haya legislado de espaldas al Pacto de Toledo.
La diputada del PSOE, Magdalena Valerio, se ha mostrado especialmente dura con Báñez: "Ustedes van solos, van en la dirección contraria, pero no de la oposición o de los agentes sociales, sino de los derechos de los pensionistas de este país, incluidos sus votantes, que están hartos".
"En el PSOE no compartimos ni el fondo ni la forma y es una opinión generalizada. Han empezado la casa por el tejado, no por los cimientos, han enviado el proyecto de Ley al CES sin pasar por el Pacto de Toledo, lo están ninguneando", ha dicho para apostillar: "Están confundiendo mayoría absoluta con absolutismo".
Por otro lado, la diputada Valerio ha asegurado que ha sido la reforma laboral la que ha ocasionado la merma de ingresos, que ahora hacen falta al sistema de pensiones y que son su verdadero "problema coyuntural", al suponer mayores trabajadores en paro.
Asimismo, ha asegurado que la reforma es "nefasta" porque supondrá un recorte del poder adquisitivo de las pensiones, y ha añadido que, en el caso de la fórmula de revalorización, que garantiza un incremento anual de las prestaciones del 0,25%, es en realidad "un engañabobos".
El portavoz de Izquierda Plural, Joan Coscubiela, ha asegurado que la reforma de las pensiones está recorrida por una "monumental falacia", empezando por la idea de que un aumento de los pensionistas debe llevar a menores pensiones, cuando se puede incentivar la natalidad o contar con mayores flujos migratorios para garantizar ingresos suficientes.
Asimismo, se ha mostrado convencido de que el Gobierno quiere aprovechar la crisis para cambiar la "naturaleza" del sistema de pensiones en favor de los planes privados, que parecen estar pensando, en su opinión, "ahora o nunca". "Es el trabajo sucio que les están haciendo", ha añadido.
El portavoz de CiU, Carles Campuzano, ha reclamado el papel del Pacto de Toledo como vehículo para reforma el sistema de pensiones, y ha asegurado que podría haber "entendimiento" con una fórmula de revalorización de las pensiones "acordada". "Den valor al Pacto de Toledo, porque tiene la fortaleza del consenso y da un plus de legitimidad a las reformas", ha insistido.
Al margen de las cuestiones formales, Campuzano ha asegurado que la reforma retraerá aún más la capacidad de compra de los pensionistas, lo que llevará a hundir aún más el consumo de los hogares. "Hoy están solos porque no están escuchando a nadie de la cámara y de la sociedad y es la peor manera para legislar sobre un tema como éste", ha remachado.
El portavoz del PNV, Emilio Olabarría, ha criticado que la reforma sólo actúe por el lado del recorte del gasto en pensiones, dejando de lado medidas en favor de los ingresos y ha denunciado que puede implicar una rebaja de las pensiones de hasta el 20% en 2050, lo que puede suponer un "quebranto constitucional".
Dicho esto, Olabarría ha hecho una llamada al consenso: "Está sola señora ministra y no sé si aspira a aprobar esta reforma usted sola, porque ni siquiera la avalan las organizaciones empresariales. Tantas personas no se pueden equivocar y ustedes tienen la mayoría, pero tienen la soledad", ha remachado.
El portavoz de UPyD, Álvaro Anchuelo, ha dicho no entender "qué es lo que se puede negociar" de la reforma cuando ésta ya se está aplicando en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2014, donde establece una subida de las pensiones del 0,25%.
Además, ha coincidido en que la reforma "no incluye una sola medida que tenga que ver con los ingresos" y provocará una pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas al plantear unos límites mínimos y máximos que "no son simétricos" en torno al IPC. "Son dados trucados", ha dicho.
Los minoritarios hablas de privatización de las pensiones
El portavoz de ERC, Joan Tardá, ha acusado al Gobierno de "atentar contra la joya de la corona" de los ciudadanos en favor de los "tiburones" del sector privado. "Son ustedes los verdugos del sistema de pensiones", ha añadido.
La portavoz de BNG, Olaia Fernández Dávila, ha acusado al Gobierno de querer "comercializar" las pensiones públicas, aplicando recortes en el sistema pública, al tiempo que se impulsa el sistema privado.
Por su parte, el portavoz de Amaiur, Sabino Cuadra, ha asegurado que la reforma laboral anticipa una "privatización" de las pensiones, sobre la que planean los "buitres financieros". "Se quiere convertir el sistema de pensiones en un sistema de beneficencia y sustituir los derechos sociales por limosnas públicas", ha añadido.
Por Nafarroa Bai, Uxue Barkos ha asegurado que la reforma de las pensiones es "simple y llanamente una rebaja de las pensiones" y ha echado en cara al Ejecutivo que, antes de haberla empezado a tramitar, ya tenía acomodo en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2014.
"Su propuesta de reforma no se comprende ni en el qué ni en el cómo ni en el por qué, sólo si se quiere liberalizar el sistema y abrir un nicho de marcado al sector privado", ha dicho.
Por Foro Asturias, Enrique Álvarez Sostres, ha dudado de que el proyecto de Ley de reforma de las pensiones muestre "todas sus cartas" y ha mostrado su temor a que el siguiente paso sea aprobar incentivos a los planes privado. Dicho esto, ha demandado al Gobierno que cuente con toda la "tripulación" para sacar adelante la reforma.
El portavoz de Compromis Equo, Joan Baldoví, ha tildado al Gobierno de "termita" y de tratar de "roer" el sistema público de pensiones. Pero aún más ha enfatizado que el Gobierno pretende con esta reforma invitar a los trabajadores a abrirse planes de pensiones privados. "Esa es su verdad inconfesable", ha añadido.
Por Coalición Canaria (CC), el diputado Pedro Quevedo, ha acusado al Gobierno de aprovechar la crisis para hacer "lo que piensa y no se atrevían a hacer, ser fuertes con los débiles y débiles con los fuertes". "Han llegado a la última frontera, la de maltratar a los pensionistas", ha añadido.
Por su parte, el diputado de UPN Carlos Salvador ha asegurado que es inexcusable llevar a cabo una reforma de las pensiones, pero ha llamador a acometerla desde un debate "sosegado y pragmático".