Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Hacienda contacta con la oposición antes de aprobar la reforma en el Impuesto de Sociedades

El Ministerio de Hacienda y Administraciones está manteniendo contactos con los distintos grupos de la oposición para intentar conseguir el máximo apoyo posible a la reforma en el aumento del pago fraccionado del Impuesto de Sociedades que el Consejo de Ministros tiene intención de aprobar este viernes vía decreto ley.
Así, según han confirmado a Europa Press distintas formaciones políticas, Hacienda tiene una línea de diálogo abierta con el PSOE y el PNV y prevé reuniones con Ciudadanos y Podemos para facilitar la aprobación de la reforma.
Según la redacción que manejan en el Ministerio, la idea es aumentar el tipo mínimo del Impuesto de Sociedades hasta el 23% en los pagos fraccionados con el objetivo de recaudar 8.000 millones de euros y cuadrar así las cifras del déficit acorde a los compromisos con Bruselas (un 4,6% del PIB).
EL TEXTO DEBE SALIR DE MONCLOA YA PACTADO.
La oposición venía reclamando a Hacienda el borrador de la reforma ante la inminencia de su aprobación por decreto-ley, pero las citadas fuentes no tienen claro que el Consejo de Ministros vaya a dar luz verde al texto este mismo viernes o lo retrase una semana más.
Habida cuenta de que no está garantizada la tramitación parlamentaria como proyecto de ley con opción a introducir enmiendas, dada la posibilidad de una disolución anticipada de las Cortes, el único debate seguro del decreto ley es su convalidación, que no permite cambios, por lo que la oposición espera que el texto salga de Moncloa ya pactado.
Además, no hay prisa para su convalidación porque, si se disuelve el Congreso, esa tarea la puede asumir la Diputación Permanente.
LA OPOSICIÓN ADVIERTE: NO ACEPTARÁ CAMBIOS INESPERADOS.
En todo caso, la oposición ya había advertido al Gobierno en funciones de que si quería el visto bueno de la Cámara, no introdujera a última hora otros cambios no previstos en la legislación tributaria, aunque mostraban también su voluntad de dar su apoyo por las necesidad de cumplir con las exigencias de Bruselas.
La reforma afectaría a aquellas empresas que facturan más de 10 millones de euros anuales (unas 9.000) y estaría en vigor, como mínimo, este año y el que viene, aunque no se descarta que también se aplique en 2018 en función de la evolución del déficit. En el caso de los bancos, el tipo a aplicar se elevaría hasta el 25%.
El tipo mínimo del pago fraccionado, que actúa como un adelanto de la liquidación del impuesto, se ha aplicado entre 2012 y 2015, año éste en el que tipo se situó en el 12%. Con la reforma fiscal de 2015 se eliminó, pero la caída de los ingresos por Sociedades hasta junio ha llevado al Gobierno en funciones a dar marcha atrás y volverlo a establecer, en este caso incrementado.
Con esta medida, el Ejecutivo prevé ingresar 8.000 millones de euros adicionales al año para poder cumplir con el déficit, en un momento en el que los ingresos por pago fraccionado de las empresas está cayendo más del 50% como consecuencia, por un lado, de la rebaja del impuesto, que entró en vigor de forma escalonada en 2015 y 2016, y por otro lado, por la desaparición este año del tipo mínimo del 12% de los pagos fraccionados.