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La Eurocámara pide garantizar los derechos básicos de todos los trabajadores sin importar el tipo de contrato

El Parlamento Europeo ha abogado este jueves por garantizar los derechos básicos de todos los trabajadores con independencia del tipo de contrato y de relación laboral, de cara a la propuesta que la Comisión Europea presentará en marzo para poner en marcha del Pilar Europeo de Derechos Sociales.
Entre de los derechos básicos a los que se refiere la resolución figuran la igualdad de trato, la protección de la salud y la seguridad, la protección durante el permiso de maternidad, disposiciones sobre el tiempo de trabajo y de descanso, el equilibrio entre la vida profesional y la vida privada, el acceso a la formación y el apoyo en el trabajo a las personas con discapacidad.
Las recomendaciones han sido aprobadas con 396 votos a favor, 180 en contra y 68 abstenciones. El presidente del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, anunció en 2015 su intención de aprobar un plan sobre derechos sociales, cuya propuesta está prevista para marzo de este año.
De cara a esta presentación, los eurodiputados han demandado a Bruselas unas normas europeas que aseguren unas condiciones laborales "decentes" aplicables a todas formas de empleo, incluyendo nuevas como trabajos bajo demanda o empleos por intermediación en plataformas digitales.
La Eurocámara también ha instado a los Estados miembros a hacer cumplir los estándares laborales de una forma más efectiva, principalmente combatiendo el trabajo no declarado. Para ello, han propuesto introducir una tarjeta de seguridad social europea para mejorar la coordinación entre los regímenes de seguridad social y ayudar a los trabajadores móviles a clarificar y salvaguardar sus cotizaciones en los países de origen y acogida.
Asimismo, los eurodiputados han reclamado unos condiciones de trabajo dignas para la formación en régimen de becario, los periodos de prácticas o los programas de formación profesional, de forma que se garantice que son "verdaderas pasarelas en la transición de la educación a la vida profesional".
En este sentido, la resolución propone que este tipo de programas de formación estén limitados en el tiempo, tengan una remuneración acorde con el trabajo realizado, las capacidades y la experiencia de la persona y permita "llegar a fin de mes en el mercado de trabajo al margen de los programas educativos".
NEGOCIACIÓN COLECTIVA, SANIDAD UNIVERSAL Y RENTA MÍNIMA
Por otro lado, los eurodiputados han destacado la importancia de derecho de negociación y de acción colectiva, de modo que ha instado a Bruselas a incrementar el apoyo destinado a "reforzar y respetar" el diálogo social en todos los niveles y sectores.
También subraya el documento aprobado por la Eurocámara la importancia del acceso universal a una atención sanitaria preventiva y curativa que sea "rápida, de buena calidad y asequible", así como a medicamentos. Los eurodiputados hacen hincapié, además, en que todos los residentes deben estar cubiertos por un seguro de enfermedad.
Por último, los europarlamentarios han pedido a la Comisión Europea y a los socios comunitarios que examinen la posibilidad de establecer una renta mínima adecuada en todos los países de la UE y otras medidas en apoyo de la convergencia social. Así, han destacado la importancia de unos regímenes adecuados de renta mínima "para la preservación de la dignidad humana y para combatir la pobreza y la exclusión social".
El eurodiputado del PSOE Sergio Gutiérrez ha apuntado que el "masivo apoyo" a la resolución "constituye el primer gran paso para reconstruir la Europa social", por lo que ha pedido a Bruselas que "tome nota del dictamen" de la Eurocámara y presente un paquete "ambicioso" con medidas concretas e iniciativas legislativas que permita la adaptación a los retos de la globalización y la era digital y, al mismo tiempo, "recuperar la calidad del empleo y la dignidad de la remuneración".
Por su parte, la líder de Grupo Confederal Izquierda Unitaria Europea (GUE), Gabi Zimmer, ha defendido que el Pilar Europeo de Derechos Sociales no puede quedarse en una "declaración de buenas intenciones" y ha subrayado que sólo será un "paso en la buena dirección" si es "sustantivo" y tienen un respaldo económico suficiente.