Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

España tardará "muchos años" en reducir su deuda a niveles previos a la crisis

Rehn pide a los países bajo presión que tomen más medidas de ajuste

España es uno de los países de la UE donde más ha aumentado la deuda pública debido a la crisis (del 36,1% en 2007 al 71% previsto para 2012, es decir, 34,9 puntos) y corregir la situación costará "muchos años" pese a los esfuerzos de ajuste fiscal, según ha avisado este lunes la Comisión Europea.
"Para algunos países, como Grecia, Irlanda, Portugal, Reino Unido y España, el gran incremento en el nivel de deuda durante la crisis significa que la reducción en 2014 será escasa y que revertir los aumentos vistos desde la crisis costará probablemente muchos años más", asegura el Ejecutivo comunitario en un informe sobre la situación de las finanzas públicas de la UE.
De hecho, para reducir su nivel de deuda y situarlo por debajo del umbral del 60% del PIB que exige el Pacto de Estabilidad, España deberá hacer un esfuerzo de consolidación "particularmente exigente" superior a 6 puntos porcentuales del PIB entre 2011 y 2020, según Bruselas.
Sólo Irlanda, Grecia, Reino Unido, Letonia y Portugal han experimentado aumentos de su deuda pública superiores al de España durante la crisis, según los datos del informe. En el conjunto de la UE, el nivel de deuda ha aumentado 24,3 puntos y alcanzará el 83,3% del PIB en 2012 mientras que en la eurozona el incremento es de 22,3 puntos, hasta el 88,7% del PIB.
El Ejecutivo comunitario ha alertado de que "una mayor deuda es costosa en términos de pago de intereses, los impuestos adicionales necesarios para el servicio de la deuda afectan negativamente al crecimiento y estos efectos negativos se multiplican por la prima de riesgo".
El comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, ha señalado que "en un periodo de altos niveles de deuda que siguen aumentando en los países de la UE, garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas es un prerrequisito para un crecimiento sostenible y la creación de empleo".
"La estrategia de la UE de consolidación fiscal gradual y diferenciada sigue siendo válida frente a las persistentes turbulencias del mercado y la incertidumbre sobre el ritmo de la recuperación", ha insistido Rehn en un comunicado.
El comisario de Asuntos Económicos ha pedido a los Estados miembros que sufren presiones de los mercados, como España, que "sigan trabajando para lograr sus objetivos fiscales y tomen medidas adicionales si es necesario".
"Los Estados miembros con margen de maniobra fiscal -ha agregado en referencia a Alemania- deben permitir que funcionen los estabilizadores automáticos para mitigar los efectos de la ralentización de la recuperación".