Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Consejo de Economistas alerta de que la imagen de España puede verse dañada por la situación política

El presidente del Consejo General de Economistas, Valentín Pich, ha advertido este miércoles de que la imagen internacional de España puede verse dañada por la situación política actual y por la falta de Gobierno, en una economía con altas tasas de paro y endeudamiento externo.
Así lo ha trasladado durante el encuentro en Lisboa para celebrar el IV Seminario ibérico de economistas, seminario organizado por el Consejo General de Economistas español y la Ordem dos Economistas del país vecino, que ha congregado a economistas de ambos países.
El encuentro hispano-portugués de economistas ha sido inaugurado por el bastonário de la Ordem dos Economistas de Portugal, Rui Leão Martinho, y por Valentín Pich, y clausurado por el embajador de España en Portugal, Juan Manuel de Barandica.
Pich ha pasado revista a la situación económica española y durante su intervención puso en evidencia la importancia de la acción política y de la regulación normativa encaminada a apuntalar el crecimiento como condición imprescindible para reducir la cifra de desempleo.
"La política hay que entenderla como un medio y no como un fin", señaló Pich, quien añadió que hay que insistir en que la búsqueda del poder solo cabe si luego éste se emplea para gestionar con eficiencia. En este sentido, dijo que la situación actual de España "dista mucho de ser la deseada".
"Con el endeudamiento que tenemos y la elevada cifra de desempleo, España no puede permitirse que su imagen internacional se vea dañada por la situación política que estamos viviendo", advirtió el presidente del Consejo General de Economistas.
Por su parte, Rui Leão Martinho indicó que la principal preocupación de Portugal es el retraimiento de las inversiones públicas y privadas. "Con el nuevo Gobierno se ha retrocedido con respecto a todas las medidas que tomó el Gobierno anterior a este respecto, lo que está provocando que los inversores estén perdiendo la confianza", subrayó.