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En Comú exige evaluar en seis meses los incentivos de contratación para que el Congreso decida si sirven

En Comú Podem ha registrado una iniciativa en el Congreso para que el Gobierno mida el impacto de incentivos a la contratación como la tarifa plana de 100 euros de cotización y la evaluación del mínimo exento de 500 euros para la base de cotización para que el Parlamento decida si deben mantenerse.
La proposición no de ley, que firma la diputada Aina Vidal, insta al Ejecutivo a que, en el plazo máximo de seis meses, presente dicha evaluación al Congreso detallando los efectos generados sobre la contratación indefinida, la segmentación del mercado de trabajo y el impacto económico sobre los ingresos de la Seguridad Social.
Su objetivo es que, con los resultados de dichas evaluaciones, el Congreso pueda pronunciarse sobre la revisión del sistema de bonificaciones y exenciones a la cotización a la Seguridad Social como medida para la creación de empleo de calidad.
EL IMPACTO PRESUPUESTARIO NO ES TAN NEUTRO COMO SE PENSABA
En Comú Podem, socio de Unidos Podemos en Cataluña, recuerda que en el momento de la aprobación del decreto ley que incluía las medidas para el fomento del empleo y la contratación indefinida, el Gobierno "aventuró que el impacto presupuestario de la medida sería neutro".
Sin embargo, la memoria económica de la norma "no incluyó ninguna cifra sobre las cotizaciones que iba a dejar de ingresar la Seguridad Social" y recientemente un grupo de investigadores de la Universidad de Valencia realizó un estudio en el que se efectúa el cálculo del impacto de la medida.
Según ese análisis, para recaudar la misma cantidad que se recauda con un contrato indefinido sin incentivo a la contratación, hubiese sido necesario firmar tres contratos de trabajo indefinidos bonificados con esta tarifa plana de 100 euros (en vigor entre febrero de 2014 y marzo de 2015).
Según datos ofrecidos por el propio Ministerio de Empleo y Seguridad Social, las cifras reales están "muy alejadas de las que habrían sido necesarias", según señala En Comú en su iniciativa.
MERMA DE INGRESOS
La tarifa plana de 100 euros benefició a 341.947 personas, que representan "únicamente" un 22,9% de los 1,49 millones de contratos indefinidos registrados entre febrero de 2014 y marzo de 2015.
"Esto es, en contra de lo previsto por el Gobierno, la merma en las cuentas de la Seguridad Social como consecuencia de la tarifa plana fue evidente", señala En Comú, que apunta que la medida supuso un "ahorro importante" en costes laborales para las empresas.
Sin embargo, ve importante retener que una parte de la nueva contratación indefinida "se habría producido también sin la aplicación de la tarifa plana por la mejora de la situación económica y otra parte hubiera sido contratación temporal".
EFECTOS SOBRE LA SEGURIDAD SOCIAL
En relación con los efectos sobre los ingresos a corto plazo de la Seguridad Social, En Común apunta que los cálculos del estudio de la Universidad de Valencia, indican que, con los datos de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral, un nuevo contrato indefinido a tiempo completo con salario medio supone 7.386 euros anuales en cotizaciones por contingencias comunes entre la parte del trabajador y de la empresa si no hay reducción de la cotización y 2.427 euros con reducción de cotización.
Por otra parte, sobre el decreto ley de 2015 de reducción de carga financiera y otras medidas de orden social, que regula el mínimo exento de cotización, En Comú apunta que también buscaba incentivar la creación de empleo de calidad, esto es, de carácter indefinido a tiempo completo y a tiempo parcial (como mínimo del 50% del tiempo).
En esta ocasión, el nuevo beneficio en la contratación indefinida consistía en un mínimo exento de 500 euros para la base de cotización por contingencias comunes a cargo de la empresa si la contratación era a tiempo completo, y si era a tiempo parcial superior al 50% de la jornada, el mínimo exento se reduciría de forma proporcional.
La diferencia entre ambas medidas se basa en que el mínimo exento de cotización reduce la base de cotización y la tarifa plana reducía directamente la cuota a pagar.
LAS SUBVENCIONES A LA CONTRATACIÓN: "CARAS Y PERNICIOSAS"
Por otra parte, el mínimo exento supone un mayor ahorro para la empresa en términos relativos cuanto menor sea el salario mientras que la tarifa plana suponía un mayor ahorro relativo a medida que el salario era mayor.
Respecto a los efectos de esta medida, el número de personas beneficiadas por el mínimo exento han representado únicamente el 16% de los 1,98 millones de contratos indefinidos firmados entre marzo de 2015 y agosto de 2016.
En relación a los efectos sobre los ingresos a corto plazo de la Seguridad Social, para un salario medio a tiempo completo la cotización anual de la empresa sin bonificación es de 6.256 euros y la del trabajador de 1.246 euros.
Según En Comú, con mínimo exento, la cotización de la empresa pasa a 4.840 euros y la del trabajador o trabajadora se mantiene igual. Estos 1.416 euros anuales de pérdida de cotizaciones por contrato indefinido suponen el 18,9% de los ingresos por contingencias comunes y se podrían compensar si gracias a esta medida el número de contratos indefinidos con esta bonificación fuera un 23,3% superior a los que se hubieran firmado sin esta bonificación.
De esta forma, En Comú augura que a medio plazo el efecto sobre los ingresos dependerá de lo que ocurra tras los tres años que debe mantenerse el nivel de empleo que da derecho a la reducción, siendo positivo si se mantiene el empleo adicional creado.
"Lo cierto es que la existencia de estos incentivos apenas se ha notado en la segmentación del mercado de trabajo", sentencia. En concreto, en 2013 los trabajadores con contrato indefinido representaban el 7,6% de los contratos registrados en España; en 2014, con la tarifa plana en vigor, equivalían al 8% y en 2015 eran el 8,6%.
Hasta octubre de 2016, los trabajadores y trabajadoras con contrato indefinido siguen estancados en el 8,6% de la contratación. Así, pese a los incentivos la participación de los contratos indefinidos sigue por debajo del 11,8% que se alcanzó en 2007, antes del estallido de la crisis y de la reforma laboral del año 2012.
Por ello, En Comú cree que "queda demostrado que las subvenciones a la contratación son, además de caras, ineficaces y tienen efectos perversos".