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El Banco de España reconoce que la regulación bancaria previa a la crisis fue "claramente insuficiente"

El Banco de España considera que los instrumentos regulatorios de ámbito nacional que se impulsaron durante en los años anteriores a la crisis financiera con objeto de contrarrestar el "excesivo" crecimiento del crédito y la exposición de la banca al sector inmobiliario resultaron "claramente insuficientes", aunque recuerda que la normativa internacional de aquel momento no requería adoptar medidas que limitasen la concentración de riesgos.
Así lo señala el otrora supervisor de la banca española en un documento de análisis titulado 'Informe sobre la crisis financiera y bancaria en España, 2008-2014', donde también reconoce que se pudo actuar más enérgicamente.
Ante el "excesivo" crecimiento del crédito y la "elevada" exposición de las entidades de crédito al sector inmobiliario en los años previos a la crisis (2000-2007), el Banco de España defiende que desarrolló una serie de instrumentos regulatorios para contrarrestar la acumulación de estos riesgos.
Entre las medidas aplicadas por el Banco de España en este periodo se incluye la implantación de las provisiones dinámicas o contracíclicas y el tratamiento de los vehículos de inversión estructurados --Special Investment Vehicles(SIV)--.
"A diferencia de otras jurisdicciones (...) en España se adoptó una interpretación muy estricta de los criterios que permitían a las entidades de crédito no incluir en su perímetro de consolidación los vehículos de inversión estructurados", sostiene el Banco de España, que explica que la constitución de estos vehículos fuera del balance de las entidades facilitó la transformación y titulización de los créditos 'subprime' en otros países.
Además, la institución indica que "ante los riesgos latentes observados" en la actividad crediticia de la banca española, trasladó a las entidades una serie de recomendaciones y reflexiones relacionados con la financiación hipotecaria e inmobiliaria y con la gobernanza de las cajas de ahorro, entre otras.
No obstante, en un contexto de crisis financiera internacional e "intenso" ajuste en los mercados internacionales, la institución gobernada por Luis María Linde afirma que estos instrumentos "resultaron claramente insuficientes".
"Podría plantearse la pregunta de si se podría haber actuado de forma más enérgica, promoviendo las modificaciones legales necesarias para establecer límites a la concentración de riesgos por sectores, a los niveles de apalancamiento o a las proporciones máximas entre el valor de los préstamos y la valoración de sus garantías (LTV)", admite el Banco de España, aunque recuerda que la implantación de este tipo de herramientas macroprudenciales "no se contemplaba" en la regulación internacional existente antes de la crisis financiera.
"Por otra parte, los niveles de solvencia y provisiones de las entidades, junto con la evolución de los mercados y las previsiones económicas, sustentaron la opinión de que, en general, las entidades podrían afrontar una corrección gradual de sus balances con los instrumentos disponibles y la normativa legal entonces en vigor", apostilla el Banco de España.