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El Banco de España limita el efecto de una subida de tipos y asegura que apenas se notará en el consumo

El Banco de España contempla un escenario de subida "gradual y moderado" de los tipos de interés de mercado, si bien asegura que un aumento de un punto porcentual por encima de dicho escenario central para el periodo 2017-2019 tendría un efecto limitado tanto en la carga de intereses de administraciones, familias y empresas como en el consumo de estas últimas.
En su informe anual sobre la economía española, el Banco de España estima que un aumento adicional de los tipos a corto plazo de un punto porcentual sobre el escenario base supondría un aumento del 0,13% en la carga de intereses de la economía española, que se incrementaría al 0,27% si la subida se produce en los tipos a largo plazo.
En el caso de las administraciones públicas, el impacto de la misma subida tanto en los tipos a corto como a largo plazo en el pago de intereses netos sería del 0,37%, mientras que para las empresas el efecto sería mucho mayor, pero también limitado, hasta un 1,66% más de la carga financiera neta sobre su excedente bruto de explotación.
Por su parte, en el caso de las familias, sus gastos e ingresos financieros están fundamentalmente ligados a las variaciones de los tipos de interés a corto plazo y son prácticamente inexistentes a los cambios en el tramo largo de la curva.
Concretamente, el impacto asociado a una subida de un punto porcentual en los tipos de interés a corto plazo sobre el escenario base tendría un efecto neto sobre la carga de intereses del 0,15%, dado que los mayores pagos por los intereses de las deudas contraídas (equivalente al 0,7% de la renta bruta disponible) se ven prácticamente compensados por el aumento de la remuneración de los depósitos de los hogares (el 0,55% de la renta bruta disponible).
En este sentido, el Banco de España afirma que el "notable desendeudamiento" de las familias durante los últimos años ha contribuido a que se modere sustancialmente el efecto renta negativo asociado a aumentos en los tipos de interés, y añade que los efectos sobre el consumo serán "reducidos".
Así, asegura que un incremento de los tipos de interés a corto plazo tendría una incidencia negativa sobre la renta de aquellos hogares cuyo cabeza de familia está en los tramos bajos de edad, que son aquellos en los que, en principio, la propensión al consumo es mayor. En contraposición, los impactos serían positivos en los grupos de mayor edad, en los que la prevalencia de deuda es menor y también la propensión al consumo.