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Auditores europeos critican que el BCE deja la supervisión de grandes bancos a las autoridades nacionales

El Tribunal de Cuentas de la Unión Europea ha denunciado que el Banco Central Europeo (BCE) no evaluó adecuadamente su necesidad de personar para supervisar a los grandes bancos y esto ha provocado que tenga que dejar en gran medida esta labor en manos de los expertos nacionales, según un informa publicado este jueves.
En concreto, los auditores europeos aseguran que al realizar supervisiones directas de las grandes entidades bancarias "el BCE ha tenido que depender bastante de recursos humanos aportados por las autoridades nacionales"
"Sólo el 12% de todas las inspecciones 'in situ' han sido lideradas por personal del BCE, mientras que el 92% de todo el equipo de inspección ha llegado de las autoridades nacionales", ha explicado el miembro del Tribunal de Cuentas de la UE, Neven Mates, en la presentación del estudio que analiza la puesta en marcha del Mecanismo Único de Supervisión.
"Hemos encontrado que el BCE no analizó adecuadamente sus necesidades a tiempo, y ahora parece estar sufriendo deficiencias de personal", ha destacado Mates.
Según los datos detallados del informe, en octubre de 2015 se realizaron un total de 235 inspecciones 'in situ', de las que únicamente el 29 (el 12%) fueron lideradas por personal propio del Banco Central Europeo. Además, aseguran que el BCE suministró el 8% del personal que participó en estos análisis, mientras que el 92% procedía de las autoridades nacionales.
"De algún modo, nos hemos sorprendido de que el manual de supervisión estipule que las inspecciones son por norma lideradas por expertos nacionales, lo que puede poner en riesgo la intención d ellos legisladores de asumir responsabilidad para una total y efectiva supervisión de grandes bancos", ha manifestado Mates.
El estudio elaborado por el Tribunal europeo de cuentas se centró en examinar cómo el BCE puso en marcha el "complejo sistema" de supervisión, cómo organizó su trabajo, qué estructuras de gobernanza estableció y cómo organizó los recursos humanos para las inspecciones.
En este sentido, los auditores europeos han alabado que la estructura del Mecanismo Único de Supervisión se puso en marcha "relativamente rápido", al mismo tiempo que ha calificado como una "tarea única" que el sistema de supervisión bancaria se estableciese en 13 meses y que para ello se contratara a 1000 personas.
"En un apunte positivo, quiero enfatizar que el muy complejo mecanismo del MUS fue establecido y fue operacional en un periodo muy corto de tiempo", ha destacado Mates en la presentación del informe
No obstante, también ha criticado que el consejo de administración del MUS no ejerza una labor de control sobre el presupuesto del mecanismo para las actividades de supervisión ni sobre sus recursos humanos. Asimismo, los auditores han subrayado que, aunque el BCE está obligado a separar sus funciones monetarias y de supervisión, algunos departamentos trabajan para ambas actividades.
En cualquier caso, el Tribunal de Cuentas de la UE ha criticado que ha elaborado este trabajo de auditoría "sólo parcialmente", debido a que el BCE se ha negado a compartir muchos documentos. "Consideramos que definir qué documentación es necesaria para llevar a cabo la auditoría es una prerrogativa de los auditores. El Tribunal de Cuentas está considerando opciones para solucionar esta cuestión", ha explicado Mates, antes de confirmar que elevar el caso al Tribunal de Justicia de la UE (TUE) es una de ellas.