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La Audiencia condena a uno y tres años de cárcel a los estafadores de paquetes vacacionales Mundo Mágico

La Audiencia Nacional ha condenado a uno y tres años de cárcel a los dos acusados de estafar a 663 personas con la comercialización de servicios turísticos y paquetes vacacionales a través de la empresa Mundo Mágico.
En su sentencia, estima que los acusados sabían que no podían cumplir los contratos con los clientes perjudicados, a los que deberán pagar una indemnización que se determinará en ejecución de sentencia. Por su parte, BBVA y Banco Santander han sido absueltos del pago de la responsabilidad civil que interesaba a una de las acusaciones particulares.
La Sección Tercera de la Sala Penal de la Audiencia Nacional ha explicado que Antonio González Moral, condenado a tres años de prisión, vendió participaciones entre 1998 y 2003, a través de la sociedad Mundo Mágico Tours, sus filiales y sus empresas colaboradoras, en complejos vacacionales y servicios turísticos mediante programas de afiliación a clubs de servicios vacacionales y turísticos, encargando a sus empleados la captación de clientes mediante llamadas telefónicas, publicidad por correo y acercamiento en la vía pública.
Tras atraer a los clientes a sus instalaciones y aparentar solvencia y capacidad para cumplir los compromisos que ofrecía, conseguía que firmasen los contratos consistentes en la compra de una participación de un apartamento que les otorgaba el derecho de usarlo por un tiempo establecido, además de tener que pagar una cuota de mantenimiento. Sin embargo, González Moral, que controlaba la empresa, sabía que no tenía capacidad para suministrar a todos los compradores el uso de las semanas vendidas.
Así sucedió con las ventas de entre 9.000 y 13.000 euros de los complejos Mar y Golf, Sunset Beach Club, Hotel Apartamento Esmeralda y Esmeralda Beach Club, a través de las entidades Mundo Magico Tours, Gran Club de Vacaciones y Espinaquer 2001.
Los jueces han explicado que el contrato de afiliación al programa de servicios turísticos del tour operador estipulado, generalmente Magic Club o Terramar, atribuía al cliente la facultad de disfrutar, junto a tres personas más, de tres semanas de alojamiento anuales durante 20 o 50 años en distintos establecimientos hoteleros a cambio de una cuota de afiliación, cuyo importe oscilaba entre 3.000 y los 12.000 euros.
Otra estrategia comercial del acusado, generalmente utilizando las sociedades Holiday Shop y Terra Mítica Vacaciones, también controladas por él, consistía en ofrecer una semana gratuita de vacaciones en un apartamento o establecimiento hotelero simplemente por asistir a una charla de promoción de los servicios turísticos que Mundo Mágico Tours ofrecía, para lo que el cliente debía abonar los gastos de gestión y una fianza de 114,20 euros que se devolverían una vez finalizada la semana.
SOLO CUMPLÍAN A VECES PARA "APARENTAR SOLVENCIA"
La Audiencia Nacional indica que el acusado "no tenía intención de cumplir lo prometido", sino que "solo permitía que algunas personas disfrutaran de la semana de regalo y los productos vendidos como estrategia para aparentar solvencia y conseguir celebrar más contratos".
Por su parte, señala que el acusado Paul Van Zjill, condenado a un año de prisión, se puso en contacto con muchos de los clientes de Mundo Mágico, que conoció a través de su sociedad Condo-Vac LTD, al menos entre agosto de 2001 y junio de 2003, ofreciéndoles la reventa del producto comprado "a sabiendas de que no iba a hacer ninguna gestión para realizar ésta y con el único fin de recaudar dinero para sí".
Para ello, exigía a los clientes la entrega de una cantidad de alrededor de 420 euros para cubrir los gastos derivados de la transacción, que supuestamente devolvería una vez finalizase, pero que solo devolvió en contadas ocasiones, tras efectuar los clientes una reclamación y sin haber realizado la venta ni ninguna gestión con ese fin.