Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Adif reorganiza su estructura ante su fusión con Renfe y la apertura a la competencia

Consituye una nueva Dirección General de Estrategia y Transformación
Adif ha reorganizado la estructura de su dirección corporativa con el fin de adaptarse a la apertura del transporte de viajeros en tren en la UE, prevista para 2020, así como su eventual integración con Renfe, según informó la compañía pública promotora y gestora de las infraestructuras ferroviarias.
En virtud de esta reestructuración, la compañía que preside Juan Bravo ha constituido una nueva Dirección General de Estrategia y Transformación, que se encargará de diseñar la nueva política de la compañía y su modernización.
Asimismo, Adif ha convertido en Dirección de Desarrollo de Negocio Corporativo la actual Dirección de Servicios a Clientes y Patrimonio, y ha elevado a la categoría de dirección general el área de recursos humanos, que pasa a denominarse Dirección General de Gestión de Personas.
La compañía mantiene no obstante las actuales Dirección General de Explotación y Construcción, y Dirección de Comunicación y Reputación Corporativa.
Con esta nueva estructura de dirección, Adif pretende abordar no sólo la apertura del sector a la competencia y su eventual integración con Renfe, sino el resto de retos que afronta la compañía.
RETOS.
Así, Adif debe gestionar la culminación de la red de Alta Velocidad, desbloqueando los tramos actualmente paralizados por distintos problemas surgidos en diferentes proyectos. En la actualidad están en construcción los corredores AVE a Galicia, Asturias, el País Vasco, Extremadura, Murcia y Granada, además del Corredor Mediterráneo.
Asimismo, la compañía tiene pendiente de revisar el canon o peaje que cobra a Renfe y el resto de operadores privados por utilizar las vías del tren, las del Alta Velocidad y las convencionales, las estaciones y el resto de infraestructuras.
Además, entre los principales retos de Adif figura el de equilibrar sus cuentas, que a cierre de la primera mitad de 2016 arrojaba 'números rojos' de 142 millones de euros y una deuda de unos 14.500 millones de euros.
Adif tiene además encomendado el mantenimiento de la red de líneas ferroviarias convencionales y de vía estrecha, y contribuir a impulsar el transporte de mercancías en tren.