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El 'rescate' del túnel del AVE bajo los Pirineos costará 11,70 millones a España y Francia

La sociedad pública que se ha quedado con el túnel podrá ajustar su plantilla de 88 trabajadores
España y Francia afrontan una factura de 11,70 millones de euros por los gastos relacionados con la asunción del túnel bajo los Pirineos que une a los dos países por AVE, después de que quebrara la sociedad con la que ACS y Eiffage construyeron la infraestructura y la gestiona.
El importe corresponde al coste que supondrá a los dos Estados hacerse cargo del túnel y explotarlo durante los cuatro próximos años. España y Francia lo asumirán al 50%, de forma que afrontarán 5,85 millones cada uno.
Así consta en el convenio que los dos países, a través de sus compañías de infraestructuras ferroviarias, Adif y SNCF Reseau, firmaron este lunes para rescatar el AVE transfronterizo y explotarlo, que publica el Boletín Oficial del Estado (BOE).
El coste que fija el convenio es el operativo, no la responsabilidad patrimonial de la Administración o una indemnización a las dos empresas hasta ahora concesionarias. El ministro de Fomento español, Íñigo de la Serna, ya ha asegurado que no se realizará pago alguno a ACS y Eiffage por "incumplimiento de contrato".
En cuanto al convenio suscrito por España y Francia para asumir la infraestructura, entró en vigor el martes 20 de diciembre y tiene una duración inicial de cuatro años, con posibilidad de prórroga para dos años más.
Los Estados asumen el túnel del AVE bajo los Pirineos a través de la sociedad pública conjunta, participada al 50%, denominada Línea Figueras-Perpignan, que tendrá sede social en España.
El pacto establece que esta sociedad asuma toda la plantilla de trabajadores del túnel, un total de 88 empleados, si bien deja abierta la puerta a "aplicar los ajustes necesarios para optimizar los gastos de explotación".
En este sentido, en virtud del acuerdo, los dos países instan a la sociedad pública a "examinar en profundidad los gastos de explotación y mantenimiento" del túnel y a realizar "sus mejores esfuerzos para reducir el déficit estructural que ha generado la explotación por TP Ferro", la sociedad a través de la que ACS y Eiffage tenían el túnel. El objetivo es que los costes se cubran con el canon que se cobra a los trenes que lo utilizan.
En el lado opuesto, en el caso de que resulte necesario contratar nuevos trabajadores para explotar y mantener la infraestructura, deberán recurrir "a contratos temporales cuya vigencia no supere la del convenio" hispano-galo.
El pacto también fija la realización de una auditoría sobre la infraestructura en el plazo de seis meses posterior a la cesión a la sociedad pública.
INFRAESTRUCTURA HISTÓRICA.
El 'rescate' de este túnel por parte de España y Francia tiene lugar después de que el pasado mes de septiembre TP Ferro no superara el concurso de acreedores en que estaba inmersa desde hacía un año y se viera abocada a la liquidación.
El AVE Figueras-Perpignan abarca un tramo de ferrocarril de Alta Velocidad de 44,4 kilómetros de longitud, que discurre entre las dos ciudades e incluye un túnel de 8,3 kilómetros bajo los Pirineos que garantiza la conexión transfronteriza.
ACS y Eiffage, a través de TP Ferro, se adjudicaron en 2003 la construcción y posterior explotación durante cincuenta años de esta infraestructura, considerada una de las mayores obras de ingeniería civil, que supuso una inversión de 1.000 millones de euros.
Los retrasos acumulados en la puesta en servicio del túnel y en su conexión con la red AVE de los dos países, así como el limitado tráfico de trenes que registra, constituyen, según las empresas, las causas de la quiebra de la concesión.