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La carta viral por las turistas argentinas asesinadas en Ecuador

Estudiantes argentinas asesinadascuatro.com

El pasado 22 de febrero de la playa de Montañita, una localidad costera de Ecuador, Marina Menegazzo y María José Coni fueron vistas por última vez. Ambas estaban pasando juntas sus vacaciones cuando se les perdió la pista. Tras seis días sin noticias de su paradero sus cuerpos sin vida fueron encontrados en dos bolsas de plástico. Las autoridades han detenido a dos hombres que han confesado el crimen, aunque sus familiares no creen sus declaraciones. Ante tal terrible crimen se ha viralizado en la Red una carta dedicada a las dos estudiantes argentinas.

"Ayer me mataron" es el título de una carta publicada en Facebook dedicada a Marina Menegazzo y María José Coni, las dos estudiantes argentinas, asesinadas el pasado 25 de febrero en Ecuador. Escrita por Guadalupe Acosta, una estudiante universitaria de Paraguay, se apoya en la recreación de los detalles de su muerte para hacer un llamamiento a todas las mujeres latinoamericanas para que no dejen pasar este crimen y luchen juntas para parar y alzar la voz contra la continua violencia que se ejerce contra ellas.
"Me negué a que me tocaran y con un palo me reventaron el cráneo. Me metieron una cuchillada y dejaron que muera desangrada", de esta manera tan contudente la universitaria comienza su misiva que ya ha sido compartida más de 650.000 veces en la red social. "Pero peor que la muerte, fue la humillación de después", continua el texto haciendo alusión a cómo se ha minimizado en los medios de comunicación y en la sociedad sus asesinatos al ser dos mujeres independientes, sin temor a viajar solas. 
Indiganada al ver como se juzgaban a las víctimas por ser mujeres que "andaban solas, sin compañia", y como se cuestionaba a sus padres por "darles alas" para cumplir sus sueños, Acosta se imagina qué hubiera ocurrido si las víctimas hubieran sido hombres, destacando la desigualdad que todavía existe entre ambos sexos: "Solo muerta entendí que no, que para el mundo yo no soy igual a un hombre. Que morir fue mi culpa, que siempre va a ser. Mientras que si el titular rezaba fueron muertos dos jóvenes viajeros la gente estaría comentando sus condolencias y con su falso e hipócrita discurso de doble moral pedirían pena mayor para los asesinos".
"Te pido que por mí y por todas las mujeres a quienes nos callaron, nos silenciaron, nos jodieron la vida y los sueños, que levantes la voz. Vamos a pelear, yo a tu lado, en espíritu, y te prometo que un día vamos a ser tantas, que no existirán la cantidad de bolsas suficientes para callarnos a todas, reza el final de la misiva. Un emotivo llamamiento a las mujeres para reverlarse y luchar juntas contra todos los esteriotipos y discursos que las acusan de ser las culpables de todos sus males.
Alegres y aventureras, así eran las dos estudiantes argentinas
Marina Menegazzo y María José Coni eran dos jóvenes argentinas que habían viajando juntas de vacaciones a Ecuador. Las dos veinteañeras llegaron a la ciudad de Montañita, una localidad costera a 527 kilometros de Quito, y se divirtieron en su playa. Fue en ese lugar en dónde el 22 de febrero fueron vistas por última vez, siendo sus cuerpos sin vida encontrados seis días después envueltos en bolsas de plásticos.
Las autoridades de Ecuador ya han detenido a dos hombres que habrían confesado el crimen. A pesar de sus declaraciones, familiares y amigos de las estudiantes son reticentes a creerlas, ya que apuntan a que ambas jóvenes habrían acudido voluntariamente a la casa de sus asesinos al no tener dinero para alojarse en un hotel. Una decisión que según ellos no concuerda con las personalidades de las jóvenes, que no se hubiéran ido con desconocídos.
Demasiadas incoherencias en la investigación
Los muchos cabos sueltos que todavía quedan en el caso han provocado que cuatro forenses argentinos hayan viajado hasta Ecuador para mayor tranquilidad de los padres de las víctimas. Una de las vías de la investigación es que el crimen esté relacionado con un un caso de trata de personas y que no haya sido un simple asesinato.
Ante la gran cobertura del crimen el presidente de Argentina, Mauricio Macri, intentó llamar al presidente de Ecuador, Rafael Correa, para hablar sobre la evolución del caso. El medio ecuatoriano La Hora ha recogido las declaraciones de Correa: "El presidente Macri me ha estado llamando, ya están llegando investigadores, por la familia aceptamos todo. De mil amores aceptamos trabajar conjuntamente".