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El escritor Rodrigo Fresán reivindica la lectura como método para olvidarse de uno mismo

Asegura que "es un verdadero privilegio no renunciar a lo que quería ser cuando se piensa en los imposibles, que es durante la infancia"
El escritor argentino Rodrigo Fresán (Buenos Aires, 1963) cree que en la actualidad hay "muy pocas excusas" para no leer, porque el soporte libro "sigue siendo bastante económico", y ha reivindicado la lectura como un método de ayuda para olvidarse de uno mismo, lo que ve "bastante saludable".
En una rueda de prensa en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander, Fresán ha asegurado que "nunca se ha leído ni escrito más que ahora", pero que le produce "desazón" ver en el Metro a los viajeros pendientes de sus teléfonos y las redes sociales cuando en el pasado leían libros. En su opinión, "hay una especie de autoconsumo caníbal" que cree que "cambiará", porque la gente "se cansará".
"Pero el problema es qué vendrá después", ha señalado a la prensa antes de participar esta tarde en el ciclo estival de los 'Martes Literarios'. En este encuentro con los medios ha recordado que su infancia estuvo "marcada" porque no se podía ver la televisión.
Igualmente, ha incidido en que "hay una cosa muy básica en la lectura desde un punto de vista meramente utilitario y funcional" y ha destacado que quienes dicen "con orgullo" que no leen libros "se privan" de acceder a otras vidas a través de la literatura.
Preguntado igualmente por su última trilogía, de la que ya se han publicado 'La parte inventada' (2014) --su libro "más personal" y no "autobiográfico", ha puntualizado-- y 'La parte soñada' (2017), ha adelantado que "si todo va bien" la tercera y última parte se publicará a finales del año 2019, pese a que ha aclarado que todavía no lo ha hablado con su editor.
Y también ha recapacitado acerca de que cuando tenía catorce años le expulsaron del colegio sin que lo supieran sus padres y estuvo dos años lectivos completos "fingiendo que iba al colegio", cuando "en realidad" iba a una biblioteca a leer a los clásicos de la literatura. "La lectura pura y dura de los clásicos fue en la clandestinidad", ha rememorado.
"DEJAR DE SER ESCRITORES"
Fresán, que ha escrito otras obras como 'Historia argentina', 'Esperanto', 'Trabajos manuales', 'Mantra' o 'Jardines de Kesington', también ha recordado que durante su infancia convivió en su casa, donde "siempre había libros", con algunos de los autores del denominado 'boom' latinoamericano como Julio Cortázar o Gabriel García Márquez.
A este respecto, ha asegurado que les vio como hombres "muy próximos, muy cercanos muy divertidos" y ha remarcado que cuando los escritores se juntan para charlar es para "dejar de ser escritores, tomarse un descanso y hablar de tonterías", para "ser lectores".
Preguntado sobre si estos autores influyeron en su literatura, ha destacado que "no influyen" los escritores, sino "determinados libros" y ha recordado que fue "muy amigo" del escritor chileno Roberto Bolaño (1953-2003), con el que, tal y como ha explicado, sus conversaciones telefónicas eran viendo Gran Hermano en la televisión.
Además de señalar que si no hubiese tenido esta "proximidad" con los escritores "habría sido escritor igualmente", Fresán ha hecho hincapié en que "la vocación literaria es muy infantil", una etapa en la que se produce un "impacto" con las lecturas y se piense "infantilmente" en cómo provocarlo uno mismo. En su opinión, "hay muy pocos casos de buenos escritores" que surjan en el "crepúsculo" de su vida.
"ME SIENTO MUY AGRADECIDO POR HABER HECHO REALIDAD MI VOCACIÓN"
Igualmente, Fresán ha puesto de manifiesto que se siente "muy agradecido por haber hecho realidad mi primera más infantil vocación" que no es la de ser Superman, jugar en la selección de fútbol o ser piloto de Fórmula 1, sino escritor.
"Soy exactamente lo que quería ser cuando tenía cinco años. En lo más profundo, es un verdadero privilegio no renunciar a lo que quería ser cuando se piensa en los imposibles, que es durante la infancia", ha manifestado.
Por otro lado, preguntado por sus influencias y opiniones acerca de The Beatles, películas como '2001: una odisea en el espacio' o el último Premio Nobel de Literatura, Bob Dylan, el escritor argentino residente en Barcelona desde 1999 ha expresado que el disco 'Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band' y la película le influyó para incluir "enumeraciones y listas" en sus obras, así como por la división de estas obras en tres partes, lo que él mismo hace con sus novelas.
Y cuestionado más en concreto acerca de la concesión del Nobel de Literatura a Bob Dylan, ha defendido que este reconocimiento le pareció "perfectamente posible y coherente" y que aunque "no escribe" sobre Dylan desde, precisamente, la concesión del Nobel, ha reconocido que la "construcción serpenteante" de sus frases "le ha marcado muchísimo".