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Lo clandestino está de moda ¡Y lo sabes!

El ser humano desde tiempos inmemorables ha luchado por ser el primero y el único en todo. Ser el primero en visitar un lugar, ser el primero en acceder a zonas nunca visitadas, que apenas hayan sido descubiertas o a las que solo pueden acceder unos pocos* Eso de que huela un poco a prohibido o clandestino* hechiza.
Actualmente las marcas echan mano de experiencias clandestinas -que a diferencia de lo que realmente significa el término- van ligadas a experiencias exclusivas irrepetibles que atraen y mucho. Por eso lo que nos llama, no es solo el hecho de vivir este tipo de experiencias, sino también el hecho de poder contarlas* y es que a día de hoy la exclusividad nos dota de glamour y felicidad.
Y todo esto lo sabe muy bien la marca escocesa de Whisky, Cutty Sark, que desde hace algún tiempo viene recordando sus orígenes clandestinos cuando Estados Unidos se encontraba dentro de la Ley Seca y desde el país escocés les hacían llegar está preciada bebida destilada. Bebida que más tarde se servía en los denominados Speakeasy o trastiendas de los únicos locales que se atrevían a servirla.
Pues mezclando en una coctelera sus señas de identidad: clandestinidad, junto con transgresión y aventura nació la experiencia Secret Winter Club o como vivir un invierno diferente.
¿Qué en qué consiste? Pues es una experiencia de esas que os contábamos antes de únicas y exclusivas de esas 'para dar envidia a media familia' y que varios amigos 'dejen de hablarte'. 12 elegidos fueron citados en una estación de tren y desde allí se les llevó en motos de nieve hasta el Valle de Arán. ¿Qué podían haber cogido un taxi o alquilado una furgoneta como todo hijo de vecino? Pues no, porque solo motorizados se puede acceder a este lugar único y exclusivo.
La experiencia no había hecho más que empezar, después de la adrenalina causada con el viajecito, que mejor que explotarla en una mini fiesta exclusiva, en un igloo, en medio de un paisaje con montañas nevadas y en la que, ¡ojo!, degustaron en primicia los Winter Cocktails del bartender, Israel Cordero, ofreciéndoles las distintas posibilidades de un whisky mezclándolo con ingredientes tan diferentes como castañas, canela e incluso mandarina* Y lo mismo hizo el gran chef Rodrigo Nocito con los productos de la gastronomía local.
La vivencia no se acabo aquí, los asistentes disfrutaron de una expedición con raquetas por la montaña que ¡Oh sorpresa! acabó en una cabaña de pastores, donde además, de disfrutar de unas horas de ski y snow en un paraje poco transitado, clandestino y sobretodo muy exclusivo que se regó con una cata de la firma.
Visto lo visto, está claro que las familias y amigos de los 12 elegidos querrán saber todos los detalles. Y es que esta experiencia, marca un antes y un después en la forma de plantearse el invierno de nuestro país, con dignos planes de ocio y deporte de los países nórdicos y que, aunque es difícil de superar, los encargados de la marca ya se encuentran preparando la de el año que viene, que promete ser igual de espectacular, clandestino, transgresor y aventurero, vamos como el whisky mismo.