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Un catálogo recoge la muestra de casi 300 iconos religiosos rusos que se exhibe en el Museo das Peregrinacións

Anxo Lorenzo aboga por el diálogo entre administraciones y coleccionistas privados para que "no se pierdan" piezas
Un catálogo ha recogido la muestra de casi 300 iconos religiosos rusos --datados entre los siglos XV y XX-- que alberga el Museo das Peregrinacións de Santiago, tras ser donados por la familia Santos-Illueca.
En rueda de prensa en Santiago, el director del Museo das Peregrinacións, Bieito Pérez, ha destacado que este catálogo supone el "colofón" a un "largo e importante" trabajo "colectivo" alrededor de esta muestra, que supondrá una "obra de referencia" para "el estudio e investigación de los iconos" en el futuro.
De tal forma, se han inventariado las piezas una a una, y se ha conseguido catalogarlas de forma que puedan ser consultads a través de la bilioteca virtual Europeana. Un catálogo que combina la documentación fotográfica de cada elemento con completos textos de investigación, y que será distribuido en 200 instituciones.
Asimismo, el comisario de la muestra, Xoel Rodríguez, hace hincapié en que "esta investigación no termina aquí", ya que continuará en el Museo das Peregrinacións a través de voluntarios y alumnos en prácticas.
Esta primera exposición temporal del Museo das Peregrinacións se puede visitar hasta el día 28 de enero, y por el momento ha recibido a más de 17.000 visitantes.
"ARMONIZACIÓN" ENTRE TEXTOS E IMÁGENES
Por su parte, Ángela Franco, que fue directora del Departamento de Antigüedades Medievales del Museo Arqueológico Nacional, es autora de uno de los textos que acompaña el catálogo de lo que considera una "magnífica exposición".
Ángela Franco ha puesto en valor la "armonización" existente en el catálogo de los textos e imágenes, mientras ha recordado su trayectoria en la que ya en 1987 participó en una muestra de iconos de Bulgaria en el Museo Arqueológico Nacional. Desde entonces ha continuado estudiando estas imágenes de países procedentes de la órbita soviética.
COLABORACIÓN CON LAS COLECCIONES PRIVADAS
Durante la presentación, el secretario xeral de Cultura, Anxo Lorenzo, ha mostrado su reconocimiento a un trabajo de edición "tan bien hecho".
Además, ha llamado la atención sobre que el coleccionismo privado "es fundamental", por lo que aboga por el "diálogo" con las administraciones para que colecciones familiares "no se pierdan" y "no se disgreguen" y pasen a ser de conocimiento público en museos.
ICONOS
El icono es un producto de la iglesia oriental desde los primeros siglos del cristianismo --similar a lo que pueden ser las efigies de los santos para el catolicismo--, superadas las etapas anicónicas.
Con una tradición de más de 1.000 años de historia tenían como fin ayudar al fiel en su oración, e incluso a muchas de ellas se le atribuían dotes milagrosas. Su producción como objeto de culto acabará extendiéndose por los territorios que adoptaron la tradición de la iglesia ortodoxa aunque también existen, en mucho menor número, en la iglesia católica.
Estas obras están vinculadas con las distintas escuelas que trabajaron bajo la órbita de la iglesia ortodoxa rusa y procedentes de los diversos países que conformaban el área soviético: Estonia, Letonia, Lituania, Bielorrusia, la antigua Checoslovaquia y Ucrania, además de Rusia.
En Rusia, el icono acostumbra a pintarse en madera, aunque también los hay sobre papel, en lienzo, pintadas al fresco o bordadas sobre tela. Existen desde tamaños diminutos para portar en el bolsillo a otras más grandes como iconostasios --biombo de tres hojas, adornado con iconos o imágenes sagradas, que se coloca delante del altar en las iglesias griegas--
Muchos iconos rusos son considerados joyas de orfebrería, enriquecidas con forros metálicos denominados 'oklad', realizados en su mayoría en plata o cobre.