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Ribas y Hofmann cierran la trilogía de Ana Martí con 'Azul marino': "Esta serie la veo muy cinematográfica"

Rosa Ribas y Sabine Hofmann cierran con 'Azul marino' (Siruela), la trilogía protagonizada por la periodista Ana Martí y ambientada en la España de los 50, una saga que Ribas ve "muy cinematográfica" y que en su opinión, estaría "genial" que se llevase a la gran pantalla.
De hecho, según ha comentado la escritora catalana en una entrevista con Europa Press con motivo de la llegada de esta tercera novela a las librerías españolas este miércoles 21 de septiembre, contactaron con ambas para llevar la trilogía al cine, proyecto que finalmente quedó "estancado", al igual que con la saga que ambas escribieron de la comisaria Cornelia Weber-Tejedor. Por el contrario, Ribas ha indicado que acaba de vender los derechos de su novela corta 'La detective miope' a una productora.
"Si es muy fiel al libro va a ser una mala película, y quien ha leído el libro con mucho gusto tiene que hacerse la idea de que nunca va a ser lo que ha leído", ha señalado Ribas, que dice que le gustaría ver cómo "transforman" alguna de sus obras "en otra forma artística". "Pero no espero que sea fiel, que sea fiel al espíritu sería lo perfecto, pero que lo sea al libro es imposible", ha manifestado Ribas, que opina que la visibilidad de los escritores sólo aumenta si la obra cinematográfica tiene "éxito".
Ambientada en 1959, en esta ocasión, Ribas y Hofmann presentan un caso en el que están envueltos los marineros norteamericanos de la Sexta Flota, que fondeaban en Barcelona desde los años 50, y cuyo punto de partida es el asesinato de uno de esos marineros, según ha explicado la autora española. Una vez más, Ana Martí investigará el caso con la ayuda de nuevos personajes.
A juicio de Ribas, este caso crea un "conflicto" entre España y Estads Unidos porque en aquella época había "muchos intereses de por medio", lo que permite ver cómo era ese choque cultural entre ambos países. Además, tal y como ha afirmado Ribas, esta tercera entrega supone una "despedida", con lo que a diferencia de las anteriores --'Don de lenguas' y 'El gran frío'--, 'Azul marino' tiene "un punto más de melancolía".
A pesar de estar ambientada en los años 50, Ribas ve algunas similitudes entre la España actual y la de décadas atrás. "Te das cuenta de que sigue habiendo el famoso 'techo de cristal' para las mujeres, el que te quedas en los niveles intermedios pero cuesta mucho llegar a los niveles altos, a pesar de la calidad, de la excelencia", lamenta.
Como en las otras dos entregas, en 'Azul marino' siguen estando presentes otras cuestiones como la censura y el intento de manipular los medios, según comenta Ribas, temas que para la autora también están presentes en la actualidad, aunque "de otra manera".
Otra de las diferencias con los anteriores trabajos es la técnica de elaboración conjunta. Si en 'Don de lenguas' ambas escribían, en 'Azul marino' es Ribas la que plasma sobre el papel la historia y Hofmann se encarga más de la planificación, como ya hicieron en 'El gran frío'. "Más que a cuatro manos, es a dos cabezas, son novelas bicéfalas", ha bromeado Ribas.
CRÍTICA A EEUU
Para la escritora, el tema central de esta novela es qué significó la presencia de los marineros en la ciudad barcelonesa, en una época en la que "dejaban mucho dinero". "Uno se acuerda más casi del final, cuando ya eran bastantes menos populares, y no se acuerdan de que al principio era como un 'Bienvenido Mr. Marshall", ha reivindicado.
En cambio, se ha mostrado crítica con el papel que ejercieron los americanos en España en los años 50 y 60. "La presencia norteamericana, en cierto modo, ayudó a que la dictadura se prolongara más", ha lamentado Ribas, que recuerda que el país fue "estratégicamente muy interesante" para los Estados Unidos durante la Guerra Fría.
No obstante, Ribas ha reconocido que su presencia en España también aportó una serie de "beneficios", como la libertad de expresión, de culto y prensa, entre otros, pero que finalmente se mantuvo durante un periodo corto de tiempo. "Todo eso se quedó en agua de borrajas", expresa la autora, que resume los logros de los americanos en una frase: "Coca-cola, chicle y Marlboro".
Para la novelista, Estados Unidos sigue, aún hoy día, teniendo "mucho peso", pero la situación que vive actualmente este país la considera "preocupante". "Nos encontramos con un país con unas enormes carencias, con un nivel cultural bajísimo, como estamos viendo ahora, capaz de elegir a según qué energúmenos como presidente, pero estos son los que marcan los destinos del mundo", ha opinado sobre las elecciones presidenciales y el candidato Donald Trump.
FESTIVALES DE NOVELA SIN 'MESA DE CHICAS'
Preguntada sobre la dificultad a la que se enfrentan las mujeres a la hora de pertenecer al género de la novela negra, Ribas considera que "queda camino por recorrer para salir del guetto y para que las autoras sean también vistas, reconocidas y premiadas sin que sea una cosa que llama tanto la atención". La autora, que confía en que las cosas cambien, ha aseverado que, sobre todo en el mundo de la novela negra, "hay estructuras un poco anticuadas".
Según la española, la igualdad en este campo desaparecerá cuando dejen de existir las 'mesas de chicas' en festivales literarios. "Mientras haya 'mesa de chicas', las autoras seguiremos siendo un fenómeno a observar", ha dicho.
Ribas, que dice sentir fascinación por "algunos momentos de la historia" porque "ayudan a entender el presente", nunca ha escrito sobre España en la época actual, pero dice tener "ganas" de hacerlo. Eso sí, reconoce que seguirá siendo de género negro. "A veces la verdad no es verosímil, hay historias reales que si yo las llevara al papel me dicen... que qué me tomé ese día, porque son tan estrafalarias a veces... y nosotras, en cambio, tenemos que ser verosímiles, que el lector nos crea", ha concluido la entrevista.