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Juliette Binoche, una madre que busca a un hijo muerto en 'La espera'

Juliette Binoche regresa a la gran pantalla para dar vida a una madre incapaz de asumir la pérdida de su hijo en la película 'La espera', del director Piero Messina, que se estrena este viernes 2 de septiembre en las salas españolas.
"Es imposible superar el dolor por la pérdida de un hijo, soy padre y no lo veo posible. Mi idea era mostrar a esa persona en ese momento y su reacción tratando de asumirlo, no se trata de gente que se vuelve loca, son personas normales que buscan otro modo de afrontarlo, porque la verdad es muy dolorosa", ha señalado en una entrevista con Europa Press el realizador italiano.
La muerte de su hijo ha dejado a Anna (Binoche) en una profunda depresión cuando recibe una llamada de la joven Jeanne (Lou de Laâge), novia de Giuseppe y que todavía no conoce la triste noticia. Jeanne viajará hasta la casa de Anna en Sicilia y ahí se irá fortaleciendo una relación en la que la madre no es capaz de mencionar el trágico suceso.
Messina ha explicado que esta historia surgió de "dos inspiraciones". Por un lado, un día un amigo muy cercano le comentó que había acudido a un funeral y el padre del chico no quería hablar de su hijo muerto. Las personas allí presentes decidieron respetar este dolor y después de la ceremonia nadie habló del fallecido.
"Esto me llevó a pensar en mi juventud, pero no sabía por qué. Hasta que caí en la cuenta de las procesiones que se celebraban en Semana Santa donde yo vivía y que, si les despojas de su implicación religiosa, te están hablando de cómo una mujer que pierde a su hijo y lo busca porque está convencida de que está vivo, lo acaba encontrando", ha resaltado, en alusión a la Resurrección de Jesús.
Las imágenes religiosas tienen gran importancia en un film que el autor define como "una historia de amor capaz de cambiar la realidad". La presencia de Binoche supone un 'extra' con el que el director no contaba --escribió esta historia hace varios años cuando estaba en la escuela de cine--, a pesar de que era el prototipo "perfecto".
UN SMS DE JULIETTE BINOCHE
"Cuando me reuní por primera vez con el productor me preguntó a quién quería como protagonista, y mi respuesta fue: 'a alguien como Juliette Binoche', pero evidentemente era una referencia, porque dábamos por hecho que no podríamos contar con ella", ha explicado. Tras dos meses de pruebas a actrices italianas, Messina todavía no había dado con la protagonista ideal.
"Entonces mi productor me propuso enviar el guión a su agencia de representación, aunque no conocíamos a nadie. Y un tiempo después tenía un mensaje de un número de móvil francés desconocido diciendo que le interesaba el guión y al día siguiente estaba cocinando con Juliette Binoche en su casa de París, donde me confirmó que estaría en la película. Es una historia extraña", ha resaltado.
Durante el rodaje, Binoche le confesó a Messina que adoraba el papel de Anna porque "las cosas importantes no están en sus palabras, sino en los espacios entre una y otra". "Y es verdad, las palabras en esta película son muy triviales, se habla de muchas cosas pero sin importancia, porque lo importante son las emociones", ha afirmado.
THE XX Y LEONARD COHEN
La banda sonora está marcada por grandes canciones --'Missing' de The XX o 'Waiting for a miracle' de Leonard Cohen-- que surgen en momentos muy puntuales. La idea del director italiano era mostrar "estados de ánimo a través de dos polos opuestos", como son la madre y la joven, que se van juntando hasta el final de la película, de la música clásica de Anna al 'pop' de Jeanne.
Messina ha trabajado durante varios años con el director Paolo Sorrentino ('La grande belleza'), si bien reconoce que no se siente influenciado "conscientemente" por su cine a la hora de rodar. "Ambos creemos en el poder de la imagen y su relación con el sonido, tenemos cosas en común, pero no pienso en sus películas cuando ruedo", ha resaltado.
Por el contrario, el director Aleksander Sókurov --sobre el que escribió su tesis-- sí es "una inspiración". "He estudiado todas sus películas, durante cinco años, cuando era estudiante, le estuve buscando para hablar con él y al final le encontré. Luego volvimos a coincidir pero ya en un festival, y él se acordaba de mi. Me invitó a almorzar y eso para mi fue como ganar un Oscar", ha concluido.