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El Grec Festival muestra la "rara celebración de un funeral" de Dimitris Papaioannou

"Tener conciencia de nuestra muerte nos ayuda a medir nuestras fuerzas", reflexiona el artista
El Grec Festival de Barcelona mostrará en el Mercat de les Flors la "rara celebración de un funeral" en un espectáculo de teatro visual, ha descrito este viernes en rueda de prensa el artista griego Dimitris Papaioannou, que ha concebido y dirigido la obra.
La obra, titulada 'The Great Tamer' ('El gran domador') se podrá ver del domingo 2 al martes 4 de julio y tiene todas las entradas agotadas, aunque cabe la posibilidad de liberar algunas localidades una vez se haya instalado la escenografía.
Papaioannou ha hecho el paralelismo con un funeral porque "la gente piensa que son algo oscuro; lo puede ser, pero pueden tener un punto divertido si se toma conciencia desde el primer momento de que al final uno acabará siendo un saco de huesos".
El Greco ha sido una gran influencia para Papaioannou, que ha destacado una frase sobre él: "Que cuando llegue la muerte te encuentre entregando solamente un saco de huesos, o sea: que ya hayas experimentado en la vida todo lo que debías", una frase que ha conocido una vez montado el espectáculo pero que considera que ha sido una inspiración inconsciente.
DANZA, ARTES VISUALES, TEATRO Y POESÍA
Diez actores interpretan este espectáculo, que Papaioannou considera un género híbrido que se puede considerar danza "si se entiende como la organización de movimientos y fuerzas en el tiempo y el espacio", aunque también es poético, cree que hace 50 años se hubiera considerado artes visuales y hace 100 años, teatro.
El 'gran domador' al que hace referencia el título lo es "el tiempo medido en función del momento preciso de la conciencia de la propia muerte, ya que el ser humano es el único animal que tiene conciencia de ello", ha dicho el artista, que considera esta percepción como la raíz de la civilización, la filosofía, el arte y las ciencias.
"Tener conciencia de nuestra muerte nos ayuda a medir nuestras fuerzas, a morir satisfechos. La obra hace un viaje de descubierta de los poderes que el narrador humano tiene dentro. Con este proceso intentamos que el ser humano sea fértil. Nos da pistas del ser humano y la civilización", ha reflexionado Papaioannou.
CLAROSCURO CON UN SUELO ESTROPEADO
La escenografía --que Papaioannou prefiere llamar 'espacio donde se actúa'-- juega con el suelo y con la luz, inscribiéndose en el llamado 'arte povera' (arte pobre).
La luz juega mucho con el claroscuro --con claras referencias de nuevo a El Greco y a Rembrandt--: "He tenido que lidiar con la oscuridad del teatro: es muy difícil poner la forma humana sobre un fondo oscuro. A lo largo de la narración hay una hoja negra y la piel es la marca blanca que permite este dibujo", ha explicado.
A este juego contribuye el suelo del espacio, que sigue ahondando en la exploración de formas de dar un volumen importante al suelo, que inició con 'Still Life': en este caso se trata de un "suelo estropeado" hecho de diferentes piezas con las que los actores interactúan.
El espectáculo se enmarca en el 'viaje' emprendido por el Grec Festival bajo la dirección de Cesc Casadesús, y que este año tiene al Mediterráneo como centro: "Es el espectáculo principal del eje de Grecia. Fue el primer artista al que llamé cuando fui elegido director", ha asegurado Casadesús.
Casadesús estaba interesado en él porque "aquí es poco conocido pero tiene un largo recorrido, y es uno de los artistas de Grecia que tiene una voz propia", ha explicado, apuntando que la buena acogida del público muestra que se le tendrá que programar más a menudo.