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Emma Cline debuta en la novela sobre la "alienación" adolescente a partir de los crímenes de Charles Manson

Anagrama publica el debut de la joven Emma Cline, situado en la California de los 60
La autora californiana Emma Cline ha tomado como punto de partida a las jóvenes cómplices que participaron en los crímenes organizados por el psicópata Charles Manson para ahondar en la "alienación" de la adolescencia en su primera novela, 'Las chicas' (Anagrama), ha explicado la escritora este lunes en rueda de prensa.
Con el escenario de la mitología de la California de los años 60, el libro toma como protagonista a Evie, una joven insegura que se siente desplazada, como una "outcast", y que entra en contacto con la secta de Manson, participando en un crimen atroz desde su fragilidad adolescente, marcada a la vez por la objetificación que se impone a las chicas, ha relatado.
El editor Jorge Herralde ha destacado el éxito "estrepitoso" que ha supuesto el libro en los países en los que se ha publicado, lo que cuando se trata de la obra de debut de una veinteañera despierta sospechas en los críticos, pero la experiencia inmediata de la lectura certifica que es tan buena como plantean las críticas, ha dicho.
El editor ha alabado el "hallazgo" de no fijarse en el célebre psicópata sino en las chicas que entraron riendo y cantando en el juicio, un relato menos explicado y que le permite explorar la topografía del corazón adolescente arrasado por el desarraigo y la soledad.
NO RECREA LOS DETALLES DEL CRIMEN
"Fue una decisión muy consciente no escribir desde la perspectiva de alguien que participara en el crimen directamente", ha relatado Cline, que ha evitado recrear los detalles reales, siendo el crimen la parte menos importante en la novela, para hablar así de las violencias cotidianas menos evidentes.
'Las chicas' no aporta una lección, una moraleja o un aprendizaje, como acostumbra a hacer la ficción, sino que se fija en cómo el pasado influye en el presente, y cómo la maldad es también un rasgo "humano", lejos del retrato de monstruo que se da en ocasiones a los criminales.
AMISTAD Y BELLEZA
La novela es un relato "lleno de nostalgia" que pivota sobre la amistad entre mujeres, un tema que para Cline está superando, en la literatura actual, a otros más tradicionales como el romance y la familia, y ha añadido que se ha basado para escribirlo en sentimientos propios que tuvo de pequeña, de alienación con el mundo, así como en la California que recuerda su madre.
La costa Oeste de Estados Unidos es, para la autora, una belleza natural que tiene al la vez "algo oscuro" en su interior --como las 'chicas Manson'--, que puede tratar de destruir a las personas porque se trata de un lugar con terremotos, mientras que ha trasladado la escena a los años 60 para mostrar que las cosas no han cambiado tanto como parece, y la adolescencia es algo universal.
"A las chicas las enseñan desde muy pequeñas a sentir la mirada del otro", a convertirse en un objeto, y mientras los chicos experimentan sus vidas como si fueran estrellas, las chicas lo hacen como actores secundarios, ha señalado, por lo que refleja cómo afecta esta opresión a través de personajes femeninos complejos, lejos de los 'clichés' habituales.
ADAPTACIÓN AL CINE
Cline, nacida en 1989, empezó a escribir de muy joven, como forma de encontrar un lugar "privado" alejado de sus seis hermanos --dos chicos y cuatro chicas--, y terminó de escribir la novela hace un par de años.
Se dedica actualmente a otro proyecto de escritura, del que no ha avanzado detalles porque es todavía demasiado pronto.
No obstante, sobre la adaptación a la gran pantalla que vivirá próximamente 'Las chicas', después de que se hayan vendido los derechos cinematográficos, ha asegurado que se mantendrá al margen porque ya ha terminado su participación en esta historia y, como autora, ya no le pertenece.