Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Elizabeth Strout novela un "amor imperfecto" madre-hija en 'Me llamo Lucy Barton'

La escritora, Premio Pulitzer, aborda las fronteras entre clases sociales en su último libro
La escritora Elizabeth Strout, ganadora del Premio Pulitzer por la novela 'Olive Kitteridge', relata "una historia de amor imperfecto" entre una madre y una hija, que se reencuentran en un hospital tras años sin verse en su última obra, 'Me llamo Lucy Barton' (Duomo ediciones; en catalán, Edicions de 1984), ha explicado la estadounidense este miércoles en rueda de prensa.
Lucy narra en primera persona los días que pasó en un hospital, en los años 80, después de una operación de apéndice, y las conversaciones que mantuvo con su madre y que le permiten revisitar, desde la actualidad, su infancia pobre y solitaria, los problemas con la familia, con un padre ausente, y la ambición de hacerse escritora, además de sus tensiones y deseos.
La relación madre-hija ha servido a Strout de "trampolín" para abordar temas como la clase social, qué siente alguien como Lucy que parte de un origen muy humilde al llegar a una clase media alta, y ahondar en este cruce de fronteras sociales, sobre las que actualmente se reflexiona poco.
El libro tiene forma de memorias, y Strout ha aclarado que no son los suyos, pero se trata de una historia veraz: "Toda ficción tiene que tener autenticidad", ha proclamado, y ha reflexionado sobre que la ficción es la mejor forma de salvar la distancia que crea entre personas el hecho de que solo se puede saber del otro lo que se ve con los propios ojos.
"Hay que leer ficción auténtica para poder acabar entendiendo mejor al otro", ha afirmado, y ha añadido que este desconocimiento sobre los demás se refleja en la novela en momentos en los que el lector sólo tiene respuesta para lo que Lucy sabe, y desconoce por ejemplo lo que piensa la madre de Lucy cuando cierra los ojos, o si está durmiendo.
PROCESO DE ESCRITURA
Ha explicado que su método de escritura, que usa desde hace una veintena de años, consiste en escribir durante tres horas diarias sobre el asunto que más le preocupe ese día, ya sea si llegara la canguro o si el marido podría tener una aventura, para trasponer "esa ansiedad momentánea", a un personaje y utilizar la energía para crear una escena viva.
Strout escribe --a mano-- escenas separadas y no las conecta hasta que tiene suficientes y, poniéndolas sobre la mesa en un desastre creativo, ve como se conectan por si solas: "El argumento no me preocupa porque acaba saliendo", ha afirmado, aunque ha admitido que hay un periodo de pánico cuando desconoce si acabarán encajando.
Sobre un episodio traumático del pasado de Lucy, que en el libro se menciona pero sin llegar a concreciones, ha asegurado que por la educación religiosa y puritana que recibió la protagonista, esta no revelaría los detalles al lector para no hacerlo pasar por esas experiencias terribles, pero que en realidad el relato está impregnado de estos sucesos.
Strout nació en Estados Unidos en 1956 y es autora de varias novelas, entre las que destacan 'Los hermanos Burgess', 'Abide with me' y 'Amy e Isabelle' y ha sido galardonada con numerosos premios, como el Premi Llibreter, el Art Seidenbaum Award y el Heartand Prize.