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'Anoche tuve un sueño: Las voces del 15M'

Este grupo de amigos y periodistas no ha podido taparse los ojos ante el 15

Libertad, orgullo, energía, satisfacción... Son las sensaciones de Cristina Moure, Ángel Fueyo, Enrique Sanz, Alberto Cueto y Jorge Albiñana.  Este grupo de amigos y periodistas no han podido taparse los ojos ante la realidad del 15M y han querido aportar su granito de arena de la forma que mejor saben hacerlo: Con el micrófono, la cámara y la palabra.
"Me he involucrado con el sentimiento del 15M y me ha aportado una satisfacción personal que hace tiempo que no sentía" ha asegurado Cristina Moure, la única componente femenina del grupo. "He llegado a entender todos y cada uno de los motivos de la gente".
Tener una idea, darle forma y hacerla comprensible para el resto de las personas es como "parir un bebé con cuatro patas", según cuenta Alberto Cueto, un hombre polivalente donde los haya.
Como bien señala Enrique Sanz, cada minuto de corto se ha hecho "por amor al arte". Meses de discusiones, madrugones, quedarse hasta altas horas de la madrugada han merecido la pena cuando ves el resultado.
Todos han aportado algo. "Sentía que estábamos haciendo lo correcto", cuenta Jorge, el cámara.
Ver, escuchar y que todo el mundo se entere
Algo comenzó a despertar en las conciencias. Cada noche de cañas, cada tapa, cada paseo por Sol y ver las acampadas... Fue el punto de partida. "Necesitábamos sentir lo que se vivía allí, contar cada historia", asegura Ángel. Todos concuerdan en que fue algo instantáneo. "Todos nos dejamos llevar", dice Cristina. "Había que estar y grabarlo", asevera Alberto. "Grabamos el primer día y el material nos pareció tan potente que decidimos volver", comenta, Enrique. Pero su idea fue tan fuerte que decidieron captar lo que ocurría en la acampada de Barcelona. "Cuando viajamos a Barcelona fue cuando surgió la idea del documental", concluye Jorge.
Satisfacción personal
Ninguno espera conseguir nada que no tenga ya con este documental de 17 minutos porque lo que querían ya lo han conseguido. La satisfacción del trabajo bien hecho, el orgullo de hacer llegar al resto de la gente las sensaciones de cada indignado, que el mundo se pare un minuto a reflexionar... Y en definitiva como expresa Alberto "Mostrar un movimiento heterogéneo desde el lado humano, no desde el político".
Con este documental han querido también dar un golpe sobre la mesa. "No estábamos de acuerdo con la imagen que algunos medios estaban dando del movimiento y hemos querido plasmar los testimonios de gente normal: jóvenes, mayores, estudiantes, trabajadores, parados, españoles, extranjeros. Sólo los testimonios, sin más. Para hacer interpretaciones ya está el espectador".
17 minutos para escuchar, entender, y sacar conclusiones. 17 minutos para observar la conciencia, para pensar, para protestar o para no hacer nada. Ellos, ya lo han hecho y muy bien, por cierto. ICQ