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Descubren restos humanos y objetos de ritos funerarios de más de 4.500 años en un yacimiento de Alicante

El Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) ha descubierto en la Cova del Randero de Pedreguer restos humanos y objetos de ritos funerarios de más de 4.500 años de antigüedad.
La X Campaña Estival de Excavaciones de la Cova del Randero ha llegado a su fin y los trabajos, en los que han participado una veintena de voluntarios procedentes de las universidades de Alicante, Valencia, León, Pamplona y Belfast, han permitido descubrir restos humanos y materiales asociados a ritos funerarios, cuya antigüedad se remonta al año 2.700 antes de Cristo, cuando la parte más profunda de la cueva dejó de habitarse para convertirse en una necrópolis.
Entre las piezas más relevantes localizadas en la sala interior destaca una quincena de puntas de flecha de sílex de perfecta factura y sin ningún desgaste en sus filos, un hecho que revela que fueron elaboradas para acompañar a los difuntos, ante la creencia de que pudieran necesitar hacer uso de ellas en la otra vida.
En este sentido, el director del proyecto, Jorge A. Soler, ha explicado, a través de un comunicado, que "estos objetos podrían formar parte de las ofrendas que los habitantes del valle dejaban junto a las personas relevantes de la comunidad, propias de finales del Neolítico".
ACTIVIDAD INTENSA
Por su parte, los primeros diagnósticos de los restos humanos hallados --dientes, vértebras y falanges de pies y manos--, realizados por las especialistas en antropología física Consuelo Roca de Togores (MARQ) y Susana Gómez (Universidad de León), revelan una actividad intensa en la vida de los individuos, que no superaban los treinta años de edad, así como una alimentación basada principalmente en el consumo de carne de ovicápridos.
Asimismo, durante el desarrollo de la campaña, también se ha trabajado en la sala de la entrada, donde se ha realizado un sondeo con la finalidad de reconocer el uso que se le daba a la cavidad por parte de los cazadores y recolectores del valle, a los que previsiblemente se sitúa en una cronología centrada en el Magdaleniense.
La campaña de excavaciones de la Cova del Randero está impulsada por el Museo Arqueológico de Alicante y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Pedreguer, que proporciona alojamiento y apoyo técnico al equipo de profesionales procedentes, tanto del MARQ como de distintas universidades españolas y europeas.
Finalmente, Jorge A. Soler ha recordado que "durante la campaña de 2015 descubrimos una vasija en perfecto estado de conservación" y ha añadido que "el estudio detallado de esta pieza nos ha permitido concretar su datación y situarla en torno al 4200 a.C. Además, la investigación ha revelado sus distintos usos como contenedor de hidromiel, recipiente para la elaboración de alimentos y también como lámpara para alumbrar una sala".