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Muestra su sexo para reinterpretar la obra de Courbet, 'El origen del mundo'

Deborah de Robertis reinterpreta la obra de Gustave Courbet, 'El origen del mundo'Youtube

La artista luxemburguesa, Deborah de Robertis, está camino de lograr que su reinterpretación vaginal de la obra de de Gustave Courbet, 'El origen del mundo', colgada en las paredes del Museo de Orsay en París sean tan conocida como la original. Y eso que los responsables de la pinacoteca parisina se han negado a comentar la acción De Robertis que el pasado 29 de mayo se sentó en el suelo y abriéndose de piernas mostró su vulva y su vagina en una acción artística que ella denominó 'Espejo del origen'.

No es la primera vez que la artista del pequeño ducado centroeuropeo se planta frente a esta obra de Courbet para reinterpretarla. Hace un mes llevó acabo una acción similar. En aquella ocasión fue un desnudo recogido por un fotógrafo.

Pero en esta ocasión su homenaje a uno de los máximos representantes del realismo pictórico francés ha ido más lejos. El pasado 29 de mayo se presentó en la sala 20 del museo de Orsay en donde se muestra su famosa obra 'El origen del mundo' y con música de fondo del Ave Maria de Schubert se sentó en el suelo con las piernas abiertas, exponiendo su sexo e imitando a la célebre vagina de la historia del arte.

Para que su acción tuviese un plus sobre el original, De Robertis abrió con sus dedos su vulva ofreciendo al público presente la visión del interior de su vagina.

La acción no fue entendida como 'arte corporal' por los vigilantes del museo que inmediatamente se interpusieron entre la artistas y los visitantes que en ese momentos contemplaban atónitos la escena. Algunos de ellos se mostraron a favor de la artista aunque otros llegaron a increparla.

De Robertis fue llamada al orden y se le pidió que se retirase de la sala algo a lo que ella se negó, terminando detenida por agentes de la policía francesa que minutos más tarde la pusieron en libertad sin cargos.

En declaraciones de De Robertis al diario francés Le Monde, explica que su acción, su obra "no refleja el sexo, sino el ojo del sexo, el agujero negro".