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Dear Evan Hansen, triunfadora de los Premios Tony 2017

Hubo grandes estrellas, múltiples cambios de vestuario, coros de baile y una marmota gigante, y eso fue todo justo durante el número inaugural de la 71ª edición de los Premios Tony. Nadie quedó fuera de la apertura preparada por Kevin Spacey, en el que aparecieron los cuatro nominados al mejor musical de la temporada, e incluso se hizo un guiño sobre la sexualidad del maestro de ceremonias, dando buena muestra del sentido del humor del oscarizado intérprete.
Mientras repasaba las obras más destacadas del año, desde Dear Evan Hansen hasta Natasha, Pierre y The Great Comet of 1812, Spacey bromeó acerca de los nervios por ser el anfitrión del espectáculo. Afortunadamente, tres veteranos como Stephen Colbert, Whoopi Goldberg y Billy Crystal le ofrecieron sus consejos.
Cynthia Nixon ganó su segundo Tony por su trabajo en la obra de Lillian Hellmans, The Little Foxes: "Hace ochenta años, Hellman escribió: 'Hay la gente que se come la tierra y toda la gente que hay en ella y hay otras personas que simplemente se quedan de pie y observan cómo lo hacen'. Mi amor, mi gratitud y mi respeto eterno salen a todas las personas que en 2017 se niegan a estar de pie y ver cómo lo hacen", dijo la ganadora durante su discurso de agradecimiento.
Uno de los momentos más emocionantes de la noche fue la actuación de Ben Platt como parte de su trabajo en Waving Through a Window. Todos los presentes en el Radio City Music Hall quedaron impresionados con la actuación del californiano de 23 años, al que le dedicaron una larga ovación.
También será recordado el discurso de Stephen Colbert durante la entrega a la Mejor Reposición de un Musical, en el que no faltaron las referencias a Donald Trump: "Ha sido un gran año para los revival en general, pero especialmente para el que se ha vivido en Washington DC", dijo el presentador de televisión.
"Se supone que esta producción tiene una duración de cuatro años, pero las revisiones no han sido buenas, podría cancelarse antes de tiempo, no sabemos, pero sería una suerte para todos los involucrados", bromeó el actor y guionista de 53 años.
Otro punto álgido de la ceremonia fue la salida a escena de la leyenda viviente James Earl Jones, reconocido con el más alto honor de los Tonys por su prolífica carrera en el teatro, momento que aprovechó para, de una manera encantadora, honrar a su difunta esposa, Cecilia Hart.
"Quiero agradecer a mi esposa Ceci por ser una compañera tan maravilloso en mi vida y en mi trabajo", dijo Jones. "Y por ser el gran co-productor de nuestro hijo Flynn y por ser tan deslumbrante en la alfombra roja", añadió.
Otros instantes curiosos de la gala fue el guiño que Mark Hamill le hizo a su compañera de Star Wars, Carrie Fisher, durante la presentación del segmento en el que se recuerda a todos los miembros pasados y presentes de Broadway que han perdido la vida en el último años, pero sin duda el momentazo de la gala fue el protagonizado por Bette Midler durante el discurso de agradecimiento por su primer Tony gracias a su trabajo en el musical, ¡Hello, Dolly!, para la que no existió orquesta que cortara su homilía.
"Me siento tan, tan privilegiada, tan honrada de recibir este premio esta noche. Espero no llorar. Tengo que agradecer a tantas personas", dijo la veterana actriz de 71 años. "Para empezar, me gustaría dar las gracias al American Theatre Wing y a todos los votantes de los premios Tony. (...) Esta ha sido una de las mayores experiencias profesionales de mi vida. Estoy tan agradecido por todo el amor y afecto con el que me han recibido y esta producción ha sido absolutamente extraordinaria", señaló.
La lista de reconocimientos no tenía fin, por lo que la orquesta hizo acto de presencia para cortarla, pero la estrella no dejó que la música la detuviera. "Para esa mierda", dijo a los músicos, que cesaron inmediatamente, para que la leyenda viva continuara su diatriba durante cuatro eternos minutos.