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Carlos, Cayetano y Alfonso Díez, únicos presentes en el funeral de la duquesa de Alba

Por el cumplimiento del segundo aniversario de su fallecimiento, el actual Duque de Alba y Alfonso Díez se volvieron a encontrar en la Iglesia de la Hermandad de los Gitanos en Sevilla donde tuvo lugar el pasado domingo 20 de noviembre una misa funeral en memoria de doña Cayetana de Alba.
Aunque nada en la familia ha vuelto a ser igual desde su muerte, lo cierto es que se esperaba la presencia de varios de los hijos de la Duquesa de Alba en la Iglesia, una imagen que no se llegó a realizar y es que tan solo el hijo mayor de la duquesa, Carlos junto a su hijo, Cayetano Martínez de Irujo y el propio Alfonso Díaz estuvieron presentes durante la misa. La explicación a esto es que este año, y a diferencia de la gran ceremonia que tuvo lugar en 2015, se optó por una misa de domingo ofrecida en su recuerdo, pero sin más solemnidad.
La imagen de Cayetano y su hermano Carlos juntos se hace cada vez más difícil de conseguir y es que aunque aparentemente la relación entre ambos es buena, lo cierto es que desde que el actual Duque de Alba cogiera las riendas de los asuntos relacionados con la Casa de Alba, cada uno de ellos ha seguido su camino por sendas totalmente diferentes.
A la salida de la Iglesia, Cayetano se mostró muy atento con la prensa y reconoció que no desconocía los motivos por los cuales el resto de sus hermanos no había asistido a la misa funeral en memoria de su madre.
CH: Cayetano, dos años ya, me imagino que uno no se acostumbra, ¿no?
Cayetano Martínez de Irujo: La verdad es que ha sido muy emotivo y como sentí tanto no estar el año pasado porque estaba en el hospital... Con el segundo año de operación pues la verdad que estoy muy contento de estar éste año aquí. Ha sido una homilía preciosa, una misa preciosa y todo, todo, besar al señor después... En fin...
CH: Y más en ésta capilla, que ella tanto cariño tenía y que es una realidad gracias a las aportaciones que ella hizo.
C.M.D.I: Ella consiguió el terreno, ella aportó prácticamente todo y también el terreno para la casa de la hermandad. Así que esto era la obra de su vida, siempre me lo decía. Este templo es la obra de su vida. Yo creo que pocas hermandades tienen un templo como éste en Sevilla y en el resto de España.
CH: Usted también hace aquí estación de penitencia cuando puede.
C.M.D.I: Pues quitando el año pasado porque no estaba bien, he salido 15 de nazareno... Y los que me quedan...
CH: Me imagino que las apretadas agendas es lo que ha impedido venir a los otros hermanos.
C.M.D.I: Pues no lo sé ni tampoco quiero opinar sobre eso.
CH: Pero habrán puesto algún motivo.
C.M.D.I: No lo sé, no lo sé, lo desconozco.