Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Así afectaría el teletrabajo a la reducción del tráfico en Madrid

teletrabajoGtres

El 70% de la población europea vive en ciudades, los núcleos de población que sustentan la economía de los países. Sin embargo, para hacer frente a un desarrollo sostenible las urbes se enfrentan a problemas como la accidentalidad, la exclusión social, la contaminación, el cambio climático, el alto consumo energético, los atascos o la dispersión urbana. Favorecer la movilidad urbana es clave para resolver muchos de estos problemas y por ello, ciertas medidas de transporte y usos del suelo pueden contribuir a mejorar ciertos problemas y lograr los grandes retos urbanos.

Partiendo de esta idea, un grupo de investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha analizado el impacto futuro que podrían tener en la Comunidad de Madrid tres medidas muy diferentes de gestión de los espacios y el trasporte: el teletrabajo, el peaje urbano y la redensificación.
Para estudiar el impacto de dichas políticas, los expertos del Centro de Investigación del Transporte utilizaron el modelo de transporte y usos del suelo MARS. Con este sistema crearon una predicción de las consecuencias que tendrían dichas medidas si se aplicasen entre los años 2015 y 2031, informa la agenciasinc.es.
“La implementación del modelo se lleva a cabo mediante el diseño de cuatro escenarios políticos, uno por cada medida y un escenario base en el que se supone que no se lleva a cabo ninguna acción en particular”, explica Andrea Alonso, primera autora de este trabajo dirigido por el profesor Andres Monzón.
Para simular la implementación en Madrid del peaje urbano, los investigadores tomaron como modelo el peaje cordón implementado en Estocolmo, complementándolo con una ampliación de los servicios de transporte público. La zona que los expertos consideraron afectada por el peaje fue el interior de la M-30.
En el caso del teletrabajo, otra de las medidas estudiadas, el equipo de la UPM, estimó que la puesta en marcha gradual de esta práctica hasta 2031 disminuiría en un 10% los viajes al trabajo. Para la política de redensificación, se simuló la renovación de ciertas zonas degradadas dentro de la ciudad de Madrid, a través de operaciones similares a la de Madrid Río y con similares efectos, con el objetivo de mejorar la calidad de ciertas zonas centrales, y suavizar la pérdida de población que están teniendo.
Tras aplicar el modelo MARS a la puesta en marcha de estas políticas, los investigadores de la UPM,  comprobaron que el teletrabajo reducía  en un 12% el tiempo empleado en los trayectos al trabajo, debido a la disminución del número de viajes y de los niveles de congestión en hora punta. Sin embargo, el tiempo empleado en transporte por persona al día se mantuvo constante y aumentaron los viajes en horas valle y por motivos distintos al trabajo, incrementándose el uso total de los vehículos, en contra de lo que los expertos pensaban como punto de partida.
“Los viajes en horas valle tienden a hacerse más en coche, ya que las frecuencias en transporte público son menos competitivas y el tráfico más fluido. Como consecuencia, en un escenario de aumento del teletrabajo, aumenta el uso total del coche, subiendo también el gasto energético y las emisiones”, explica Andrea Alonso.
Los efectos del peaje urbano no son duraderos a largo plazo
En el caso del peaje urbano, la medida reducía el uso del coche al principio de su implementación. No obstante sus efectos no eran duraderos a largo plazo. La medida sí era positiva de cara a mejorar tanto la accesibilidad como la inclusión social, ya que fomentaba el uso del transporte público, que aumenta en un 8%.
El trabajo de los investigadores de la UPM muestra que la redensificación es la única medida que reduce el uso total del coche, disminuyendo también el número de accidentes (un 4%), el gasto energético y las emisiones (un 3%). “Todo ello es debido a que la redensificación acorta las distancias medias de viaje y promueve una movilidad más basada en el transporte público y los trayectos a pie”, explican los autores.