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¿Por qué nos deja de gustar una canción de repente? Científicos dan la clave

¿Por qué nos deja de gustar una canción de repente? Científicos dan la claveGtres

Cuando se escucha una canción durante mucho tiempo, llega un momento en el que deja de gustar repentinamente. Científicos han mostrado a través de un estudio las causas de que una canción pierda la magia: la sobrexposición. Las canciones más simples son aquellas en las que pierde su atractivo más rápido.

Cuando una canción se pone de moda, no dejamos de escucharla, hasta que un día, se convierte en una canción.
¿Qué ocurre en nuestro cerebro para que una canción pierda su magia? Neurocientíficos creen que el cerebro pasa por dos etapas, en el que participan dos núcleos en el cerebro: núcleo caudado y núcleo accumbens.
El núcleo caudado anticipa la acumulación de nuestra parte favorita de la canción que se está escuchando, mientras que el núcleo accumbens se activa causando la liberación de endorfinas, sustancia que libera el cuerpo para atenuar el dolor y causar una sensación de bienestar.
EL doctor Michael Bonshor explica a The Independent la causa por la que una canción pierde su magia inicial: “Hay dos razones principales por la que la música llega a ser aburrida. La primera razón es la sobrexposición a la canción. Los experimentos han demostrado que la apreciación disminuye una vez que la novedad de una pieza de música ha desaparecido, y que a menudo se aburren con una canción que se ha convertido en familiar”.
Otro factor a tener en cuenta es la complejidad de una canción. Experimentos demuestran que aquellas canciones simples producen unos estímulos simples, al contrario que con una canción compleja.
“La música más compleja tendrá una mayor longevidad, ya es más difícil y mantiene el interés de los oyentes durante más tiempo, mientras que la música sencilla puede ser inmediatamente más accesible y pierde su atractivo con relativa rapidez”, zanja el Dr. Bonshor.