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Los aliados mantendrán la presión hasta echar a Gadafi

Los ministros de Exteriores de cerca de 40 países y responsables de cinco organismos internacionales han asistido a la conferencia internacional sobre Libia que acoge este martes Londres, y han acordado la formación de un 'grupo de contacto' para dirigir los esfuerzos políticos con respecto a Libia.
Qatar ha accedido convocar la primera reunión de este grupo de contacto tan pronto como sea posible, según ha informado Reino Unido, como país anfitrión, en un comunicado.
La acción militar seguirá hasta que Gadafi deje de atacar a civiles
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, ha advertido este martes desde Londres de que la acción militar de la comunidad internacional en Libia proseguirá hasta que el coronel Muamar el Gadafi "cese sus ataques contra civiles", "retire a sus tropas" de aquellos lugares en los que han entrado por la fuerza y "permita" que servicios básicos y la asistencia humanitaria lleguen a "todos los libios".
En la apertura de la reunión, ha destacado que más allá de los esfuerzos militares, la comunidad internacional debe trabajar unida en tres ámbitos. Primero, en la distribución de la ayuda humanitaria allí donde se necesita "desesperadamente", segundo en "presionar y aislar al régimen de Gadafi" a través de "sanciones y otras medidas", y tercero "apoyar los esfuerzos de los libios para que alcancen sus aspiraciones a través de un cambio político".
La secretaria de Estado ha reconocido que el progreso en Libia no se podrá alcanzar sólo a través de medios "militares", por lo que ha abogado por la creación de un "frente unido" de "presión política y diplomática" que le deje "claro" a Gadafi que "debe irse".
Cameron anima a los libios a formar una "amplia coalición"
Por su parte, el primer ministro británico, David Cameron, ha señalado este martes que el pueblo libio "no puede alcanzar" por sí "solo" un futuro en el que pueda "decidir su propio destino libre de violencia y opresión" y por eso requiere la ayuda de la comunidad internacional en tres ámbitos.
En primer lugar, la comunidad internacional debe, según Cameron, seguir aplicando las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU sobre las sanciones al régimen del coronel Muamar Gadafi y el uso de la fuerza para proteger a la población civil libia.
Tras subrayar que la intervención de la coalición en Libia "salvó la ciudad de Benghazi" y "evitó una masacre", ha justificado la continuación de las operaciones militares porque la población de Misrata (oeste) "continúa sufriendo ataques criminales por parte del régimen", que dispara contra los ciudadanos y ha cortado el suministro de comida, agua y electricidad en la ciudad.
Por eso, Cameron ha asegurado que la comunidad internacional continuará aplicando las resoluciones de Naciones Unidas "tanto tiempo como sea necesario para proteger al pueblo libio del peligro".
"Hay que facilitar las cosas para que Gadafi abandone"
La ministra de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Trinidad Jiménez, ha asegurado tras la Conferencia de Londres que el líder libio Muamar el Gadafi no puede formar parte del futuro de Libia y por ello "hay que facilitar las cosas" para que salga.
En rueda de prensa, Jiménez, afirmó que "cuanto antes salga Gadafi del país, antes se pone fin a la crisis actual". Añadió que hay que intensificar la acción militar y la acción política para que se cumplan los objetivos de las dos resoluciones del Consejo de Seguridad.
Los rebeldes rechazan incluir a Gadafi en la transición
No obstante, el Consejo Nacional de Transición libio, órgano de gobierno de los rebeldes sublevados, ha advertido este martes en Londres de que rechazan que el coronel Muamar el Gadafi o cualquier miembro de su familia se incluya en el proceso político que debería traer la democracia a Libia y ha admitido que las armas que pueda suministrar la comunidad internacional a los rebeldes serán "bienvenidas".
Tres representantes del Consejo se han desplazado a Londres coincidiendo con la celebración de la conferencia internacional sobre Libia para exponer los planes que tienen para una Libia "pos Gadafi" y que pasan por la celebración de "elecciones libres y justas", según han explicado a través de un comunicado y una rueda de prensa posterior en el Foreign Office.
Los rebeldes de Misrata piden ayuda
Mientras, los rebeldes apostados en la ciudad libia de Misrata, ubicada en la zona oeste del país magrebí, han apelado este martes a la comunidad internacional para que les ayuden a contener los avances del régimen.

Misrata, bajo el asedio de las fuerzas gubernamentales durante semanas, es el mayor feudo de los sublevados en el occidente de Libia, pero "las fuerzas de Gadafi intentaron esta mañana entrar por la parte oeste", según ha explicado un portavoz rebelde, identificado como Sami, en declaraciones a Reuters. "Los jóvenes las repelieron", ha añadido.
Las tropas de Gadafi también han intentado durante una hora entrar por la parte este de Misrata.
Obama justifica la misión en Libia
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha anunciado esta madrugada que su país transferirá el mando de la operación en Libia a la OTAN el próximo miércoles. No obstante, ha garantizado que Washington continuará apoyando el esfuerzo de la comunidad internacional en el país árabe. Las declaraciones las ha realizado el máximo mandatario estadounidense durante un discurso en Fort McNair, en Washington, en donde ha presentado su nuevo concepto de liderazgo internacional basado en el compromiso mundial entre países y no en la actuación unilateral.
El presidente se ha encargado de despejar las dudas sobre la finalidad de la misión libia, al explicar que su objetivo es proteger a los civiles, tal y como ha avalado Naciones Unidas, y no derrocar a Gadafi, pese a las acusaciones esgrimidas por el régimen libio tras los bombardeos contra la residencia del mandatario en Trípoli.
"Incluir el cambio de régimen en nuestra misión sería un error (...) Si tratamos de derrocar a Gadafi por la fuerza, nuestra coalición se escindiría", ha dicho.
Sin embargo, ha reconocido el inicio de las gestiones a nivel político para conseguir su salida del poder. "Por supuesto, no hay ninguna duda de que Libia y el mundo estarían mejor con Gadafi fuera del poder. Yo, junto con otros líderes mundiales, hemos abrazado ese objetivo y lo perseguimos activamente sin medios militares", ha revelado.
Así, ha indicado que lo único que cabe hacer en este sentido es "trabajar con otras naciones para acelerar el día en que Gadafi abandone el poder". "Debería estar claro para los que rodean a Gadafi, y para todos los libios, que la historia no está de su lado. Con el tiempo y el espacio que le hemos dado al pueblo libio, será capaz de determinar su propio destino", ha remachado.