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Voto de desconfianza de los 'indignados' griegos a Papandréu

Mientras los parlamentarios griegos aprobaban la moción de confianza planteada por el Gobierno de Papandréu, fuera de la Cámara, en la plaza Sintagma de Atenas, más de 20.000 personas se habían reunido para protestar contra las medidas de austeridad del Gobierno.
Los 'indignados' griegos corearon consignas contra los políticos y en rechazo a los recortes adicionales exigidos por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional a cambio de su ayuda financiera.
Efi Koloveru, estudiante de 22 años, prefiere que el país se vaya a la quiebra en lugar de que el Ejecutivo saque adelante sus medidas: "Nos están matando lentamente". Además, ha pedido que personas "competentes" se pongan al mando del país, algo que ni siquiera contempla Julietta, una funcionaria que también ha acudido a la manifestación y que directamente ha pedido que "todos se vayan a casa".
La congregación comenzó en la tarde del martes con los "indignados" que, al igual que vienen haciéndolo a diario desde hace casi un mes, protestan de forma pacífica en la plaza ateniense de Sitagma, blandiendo banderas nacionales y extranjeras, y "para presentar un voto de desconfianza", como lo han planteado en el ciberespacio.
Junto a ellos, se han acercado miles de trabajadores convocados por el sindicato de funcionarios públicos, que llevaron a cabo una manifestación contra el proyecto del Gobierno de privatizar compañías estatales y reducir en un 25% la cifra de empleados del Estado hasta 2015.
Nuevos disturbios en Sintagma
Una vez más, la concentración ha terminado con duros enfrentamientos entre los manifestantes y los antidisturbios.
Los ajustes adicionales, que buscan ahorrar 78 mil millones de euros hasta 2015, desencadenaron en las últimas semanas fuertes protestas de los sindicatos, la oposición y dentro del seno del partido gobernante.