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Soldados israelíes declaran sobre la brutalidad en su ofensiva contra la Franja de Gaza

Israel ha rechazado las acusaciones que vierte Amnistía Internacional y Naciones Unidas sobre la magnitud injustificada del número de civiles muertos y los numerosos destrozos en su ofensiva contra la Franja de Gaza del pasado enero. Pero, según testimonios de algunos soldados israelíes difundidos este miércoles, recibieron instrucciones de sus comandantes de disparar antes de diferenciar entre civiles y combatientes.
Concretamente han sido 30 soldados los que han coincidido en estas declaraciones. Según ellos, el imperativo del Ejército israelí era minimizar sus propias bajas para garantizar el apoyo popular a la operación. "Mejor dar a un inocente que dudar en disparar contra un enemigo" o "si no estás seguro, mata", son algunas de las órdenes que, según estos soldados no identificados, habrían recibido.
La operación 'Plomo fundido', así era como se llamaba, tenía como objetivo poner fin a los lanzamientos de cohetes por parte de los combatientes de Hamás. Una operación que dejó, según un grupo de Derechos Humanos palestino, 1,417 muertos, entre ellos 926 civiles. Sin embargo, las cifras cambian según los israelíes ya que contabiliza 1,114 muertos, entre ellos, 295 civiles.
Este informe, que consta con las declaraciones de 30 soldados, ha sido financiado por grupos pro Derecho Humanos israelíes y por los gobiernos de Reino Unido, Países Bajos y España, así como por la Unión Europea.
Además todos los soldados, excepto un sargento identificado como Amir, han participado en el informe bajo la condición del anonimato y con sus rostros pixelados en todos los videos.