Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Senado rechaza una moción del PP sobre la neutralidad de la Red

El Senado ha rechazado una moción del PP por la que se instaba al Gobierno a modificar la normativa española en materia de Sociedad de la Información para garantizar el cumplimiento de los operadores de telecomunicaciones de la neutralidad de la Red.
Así, la iniciativa del PP, que ha sido defendida por el senador Ildefonso Pastor, ha sido rechazada con 116 votos a favor, correspondientes a los senadores del Grupo del Partido Popular, y 121 en contra, del resto de grupos.
No obstante, durante el debate de la moción, el PSOE ha anunciado que presentará otra iniciativa similar en el próximo pleno que tenga el consenso de todos los grupos, que si bien han votado en contra de la moción del PP, en un principio, no han rechazado el fondo de la propuesta.
El principio de neutralidad de red implica que todos los datos que circulan por la Red lo hacen en condiciones de igualdad, independientemente de su origen, destino y contenido. Este principio choca con lo sugerido por algunas empresas de telecomunicaciones en los últimos meses, que han abierto el debate sobre la posibilidad de cobrar precios distintos a los usuarios y empresas en función del uso que hagan de la Red.
Argumentos en contra y a favor
El PP ha argumentado que esta neutralidad de la Red ha permitido que las empresas y usuarios de Internet hayan podido ofrecer múltiples servicios en condiciones de igualdad. También ha señalado el nacimiento de empresas que nacieron del talento de jóvenes sin recursos, que lograron atraer la atención de los internautas por encima de grandes empresas con inmensos recursos económicos como Google, Facebook, Skype, Youtube o EBay.
Para el grupo popular, las "consecuencias de la ruptura de la neutralidad de la Red sobre la libre competencia serían devastadoras" y si se permitiera los clientes de cada operador de telecomunicaciones podrían ver restringidos servicios enteros, como por ejemplo las llamadas telefónicas a través de Internet, o podrían ver degradada la velocidad de descarga de contenidos de algunas páginas web.
Por ello, el PP pedía que se modificase la ley para garantizar el cumplimiento del principio de neutralidad de la Red por parte de los proveedores de telecomunicaciones, de modo que se asegure que los paquetes de datos que circulan por sus redes reciban siempre el mismo tratamiento, sin prioridad ni jerarquía, independientemente de su contenido, origen, destino o protocolo, y sin que se filtre el tráfico para privilegiar, limitar o impedir el acceso a determinadas páginas o servicios.