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El Senado señala a Rumsfeld como responsable de la autorización de la tortura

Donal Rumsfeld, secretario de Defensa estadounidense en la administración BushReuters
Hay nuevos detalles sobre el proceso que señala al Gobierno del entonces presidente de EEUU, George W.Bush, como responsable en la autorización de la tortura en interrogatorios a supuestos miembros de Al Qaeda. Este miércoles el Comité de Servicios Armados del Senado ha revelado nuevos informes.
Estos informes indican que el propio secretario de Defensa, entonces Donald Rumsfeld, aprobó el empleo de técnicas agresivas contra detenidos en Guantánamo tras buscar consejo legal. Al parecer, todo estaba preparado semanas antes de que la CIA capturara al primer sospechoso de terrorismo de alto nivel. Y se entrenó a personal en la prisión de Guantánamo (Cuba) sobre estas técnicas.
Desde Guantánamo a Irak
La autorización de Rumsfeld también llegó a conocimiento de agentes en Afganistán y una copia de la memoria fue enviado de Guantánamo a ese país. El titular de Defensa anuló en enero de 2003 su decisión sobre Guantánamo, pero según indica el Congreso, el documento siguió influyendo en los interrogatorios. Desde Afganistán, las prácticas llegaron a Irak y con ello, a la prisión de Abu Ghraib, cerrada por EEUU tras conocerse los malos tratos practicados por soldados estadounidenses contra los detenidos.
Los informes indican que el abuso de detenidos bajo custodia estadounidense "no puede ser atribuido a acciones de unas pocas manzanas podridas a iniciativa propia". Según ha señalado el Senado, el hecho es que "altos cargos del Gobierno de EEUU solicitaron información sobre cómo usar técnicas agresivas, redefinieron la ley para crear la apariencia de legalidad y autorizaron su aplicación a detenidos".
El documento recuerda que el 7 de febrero de 2002 el entonces presidente Bush firmó un memorando contrario al Artículo 3 de la Convención de Ginebra, referido al tratamiento de prisioneros de guerra, para detenidos de Al Qaeda y los talibán. El Gobierno calificó a esos detenidos como "combatientes enemigos" e indicó que no les correspondían las protecciones de la Convención de Ginebra, dado que "no eran miembros de organizaciones militares formales".
"Nadie está por encima de la ley"
El presidente estadounidense Barack Obama ya dijo este pasado martes que dejaba la puerta abierta a un posible proceso contra los responsables de las torturas en la administración Bush.
Un día después, el Fiscal General del Estado, Eric Holder, ha declarado que "seguirán buscando pruebas pase lo que pase" y seguirán "luchando por la justicia, conlleve lo que conlleve" porque "nadie está por encima de la ley".