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Rubalcaba: "Sin una reforma de las pensiones no salen los números"

El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, y los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, se reúnen durante este fin de semana para llegar a un acuerdo sobre la reforma de las pensiones que evite la eventual convocatoria de otra huelga general.
La delegación de CCOO está encabezada por Fernández Toxo, a quien también acompañan el secretario de Acción Sindical, Ramón Górriz, y el secretario de Seguridad Social, Carlos Bravo.
Por su parte, Méndez lidera la delegación de UGT, de la que también forman parte el secretario de Acción Sindical, Toni Ferrer, y la secretaria de Política Social, Carmen López.
El Ejecutivo "peleará" por un acuerdo
El vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado que el Ejecutivo "peleará" por llegar a un acuerdo con los sindicatos para reformar el sistema de pensiones, pero insistió en que, sin cambios, "no salen los números".
"Hay que hacer cosas, por que, si no, no salen los números", afirmó Rubalcaba en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Respecto a este encuentro, recordó que el Gobierno ya anunció su pretensión de iniciar contactos con los sindicatos, la patronal y los grupos políticos para que el proyecto de ley sobre la reforma de las pensiones tenga "el mayor consenso posible" cuando se apruebe el próximo 28 de enero.
Rubalcaba no quiso anticipar opiniones sobre el eventual resultado de la negociación con los sindicatos. "Nuestro ánimo es consensuarlo, porque es un tema muy importante y clave para el futuro de nuestra sociedad", dijo al respecto.
Insistió en que es necesario poner sobre la mesa medidas para que los trabajadores entre 30 y 50 años tengan garantizada una pensión en el futuro, porque la actual demografía así lo exige.
El ejemplo de la familia de José Blanco
Para ilustrar los cambios demográficos y dar una idea del envejecimiento de la población, se refirió a la familia del ministro de Fomento, José Blanco, que es hijo único, mientras que su padre tiene siete hermanos.
El vicepresidente quiso dejar claro que el sistema de pensiones actual es sólido y que su reforma no tiene nada que ver con los actuales jubilados, cuya pensión está garantizada "hasta que se mueran".
Dijo que tampoco tiene que ver con "aquellos a los que le quedan diez o veinte años para jubilarse", aunque reconoció que éstos sí podrían ver modificado "algún elemento de su pensión" con la reforma.
Los temas más polémicos

Gobierno y sindicatos llegan a esta reunión después de que en las últimas semanas haya habido contactos para explorar la posibilidad de pactar la futura reforma del sistema público de pensiones y de la negociación colectiva, así como el desarrollo de la reforma laboral.
No obstante, el tema más acuciante es el de las pensiones, ya que la falta de acuerdo en torno al retraso de la edad de jubilación a los 67 años puede llevar a la convocatoria de una huelga general, que sería la segunda después de la que tuvo lugar el 29 de septiembre en contra de la reforma del mercado de trabajo.
El lunes se reúne el Consejo Confederal de UGT, y el martes lo hará el de CCOO, para analizar su respuesta al proyecto gubernamental para cambiar el sistema de pensiones.
Para los sindicatos la línea divisoria entre el acuerdo y el conflicto es el aumento de la edad legal de jubilación a 67 años, aunque también están en desacuerdo con que se amplíe por encima de los 15 años el periodo sobre el que se calcula la pensión.