Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Rey, primer jefe de Estado europeo al que recibe Obama

El viaje oficial de Don Juan Carlos responde a una invitación de Obama y es el segundo desplazamiento del Rey a EEUU desde que Obama es presidente, tras el que realizó en febrero de 2009, en compañía de la Reina, a Miami y Pensacola, con motivo del 450 aniversario de la fundación de esta ciudad por el explorador español Tristán de Luna, en 1559, y que fue el primer asentamiento occidental en el territorio que hoy conocemos por EEUU.
En aquella ocasión, los Reyes no pudieron ver a Obama porque se encontraba de visita oficial en Canadá, pero el presidente estadounidense tuvo la deferencia de enviar a Miami a su consejero de Seguridad Nacional, general James Jones, quien se entrevistó con el Rey y el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos.
El jefe de la Diplomacia española, volverá a acompañar al Rey en este viaje oficial a Washington, que, según explicaron las fuentes, no sustituye a una eventual visita de Estado de los Reyes a este país, que en algún momento se tendrá que producir y que podría incluso concretarse en este viaje.
El último desplazamiento que Sus Majestades realizaron al país se remonta a noviembre de 2004, cuando visitaron Seattle y Crawford y se reunieron con el entonces presidente George W. Bush. Por parte estadounidense, la última visita a España de un presidente de este país data de junio de 2001, con George W.Bush en la Casa Blanca y José María Aznar en La Moncloa.
En este sentido, las fuentes no descartaron que esta visita del Rey a Washington se aproveche para invitar a Obama a que visite España, tras la cancelación de la cumbre UE-EEUU programada en mayo en Madrid por la necesidad de Obama de centrarse en su agenda doméstica.