Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Rajoy: 'Esta ley no ataja el paro'

Rajoy rechaza la subida de impuestos y ofrece un pactoCNN+
El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha criticado que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no ataje el problema del paro y presente una estrategia "de diseño" para cambiar el modelo de crecimiento económico con una perspectiva de diez años.
Según Rajoy, el anteproyecto de ley es "una broma y un cajón de sastre", ya que asegura que se trata de un "recetario de medidas heterogéneas sin terminar de elaborar, mezcladas con conclusiones del G-20 y de la estrategia de Lisboa".
Rajoy ha acusado a Zapatero de no querer hablar de la grave situación del paro, que supera el 10 por ciento de la población activa, y ha afirmado que lo demás es "truco propagandístico que intenta olvidar los males del presente" y "ocultar la realidad".
¿Diálogo energético tras cerrar Garoña?
Rajoy también ha acusado a Zapatero de proponer la apertura para pactar el futuro de la energía
con el PP y "luego cerrar Garoña". Así de contundente se ha mostrado al responder al líder del Eejcutivo, que le tendía la mano afirmando que el Gobierno esta dispuesto a modificar su posición en materia nuclear con el fin de llegar a un Pacto de Estado de Energía.
"Creo que se puede pactar", le ha respondido Rajoy, al tiempo que ha mostrado su escepticismo tras indicar que es "difícil" porque primero "abren el diálogo y luego cierran la central nuclear de Garoña, intentan modificar la regulación de las termosolares y presentan un borrador sobre el carbón que no entendemos".
La burbuja inmobiliaria, culpa del Gobierno
El líder del Partido Popular tampoco ha dejado de lado el problema de "burbuja inmobiliaria", de la que culpa al presidente del Gobierno porque en su primera legislatura permitió que se iniciaran hasta 700.000 viviendas al año.
A su juicio, cuando el PP abandonó el Gobierno en 2004 dejó una "buena herencia económica" al PSOE pero luego "se comió la herencia" por desarrollar una mala política económica. "Si había burbuja inmobiliaria, la culpa es suya por no haber hecho absolutamente nada", ha remachado el líder de los populares, que previamente había escuchado cómo Zapatero atribuía la actual crisis a la economía basada en el ladrillo de los tiempos de José María Aznar.