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Pedro Jiménez se enfrenta a un tribunal popular por el brutal asesinato de dos policías en prácticas

Pedro JiménezCuatro/CNN+
Pedro Jiménez se sienta de nuevo en el banquillo para ser juzgado por un tribunal popular por el brutal asesinato de dos agentes de Policía en prácticas en Bellvitge, en L'Hospitalet de Llobregat, en octubre de 2004. Así, el procesado violó, mató a cuchillazos y robó a las dos jóvenes y después intentó quemar el apartamento que ambas compartían. Jiménez cumplía 30 años de condena en Can Brians por un robo con violencia e intimidación y disfrutaba de un permiso penitenciario dada su condición de recluso de segundo grado.
Mientras, la defensa de Pedro ha asegurado al inicio del juicio con jurado popular que se celebra en la Audiencia de Barcelona, que los medios de comunicación ya han condenado a su cliente.
En septiembre de 2008 la sección sexta de la Audiencia de Barcelona ya le condenó a 83 años y tres meses de prisión y a indemnizar a los familiares de las víctimas en un total de 780.000. Sin embargo, meses después el Tribunal Supremo anuló la sentencia al considerar que debía ser juzgado con jurado popular.
La Fiscalía le imputa ahora, igual que la vez anterior, nueve delitos: dos de asesinato (25 años por cada uno), uno de agresión sexual (22 años y seis meses), allanamiento de morada (4 años), profanación de cadáver (5 meses), incendio (20 años), robo con violencia (5 años), robo con fuerza (1 año) y quebrantamiento de condena (24 meses de multa).
Crimen brutal
La madrugada del 5 de octubre, el acusado cogió el Metro en Barcelona y sobre las seis de la mañana se apeó en la estación de Bellvitge. Dos horas después, vio a Silvia N., una agente de Policía en prácticas de 28 años que se dirigía a su domicilio, en la Rambla Marina, tras pasar la noche de servicio en la comisaría de Castelldefels (Barcelona).
En su escrito de acusación, la Fiscalía sostiene que el procesado siguió a Silvia N. sin que ésta se diera cuenta, entró en la portería del inmueble en un descuido y la obligó con una navaja a dejarlo entrar en su domicilio, donde estaba su compañera de piso, María Aurora G., otra agente en prácticas de 23 años. Primero mató y violó a María Aurora. Posteriormente, Jiménez se dirigió a la habitación de Silvia N. y la apuñaló. Tras matarla, la vejó.