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El Papa pide a inmigrantes y refugiados que no se dejen robar la alegría de vivir

El Papa llama a combatir con la educación la corrupción que "envenena" la sociedadEFE

El Papa ha pedido oraciones por las "víctimas de los atentados de Indonesia y Burkina Fasso" al tiempo que ha pedido a emigrantes y refugiados que no se dejen robar "la esperanza y la alegría de vivir".

Durante el ángelus que se celebraba en el marco de la Jornada mundial del emigrante y del refugiado, Francisco les ha pedido que a pesar de las dificultades "no se dejen robar la esperanza ni la alegría de vivir".
"Queridos migrantes y refugiados, cada uno de ustedes lleva en sí una historia, una cultura, valores preciosos, y a menudo, lamentablemente, también experiencias de miseria, de opresión, de miedo. Su presencia en esta Plaza es signo de la esperanza en Dios. No se dejen robar esta esperanza y la alegría de vivir, que brotan de la experiencia de la divina de la misericordia", ha incidido.
Durante su catequesis, también ha recordado que Dios "no es un juez ansioso por condenar ni un comandante que impone seguirle ciegamente". "Jesús nos busca y nos invita a hacerle sitio en lo más íntimo de nuestro corazón", ha añadido.
Ante miles de personas reunidas en la plaza de San Pedro, Francisco ha reflexionado sobre el episodio de la Biblia que narra la boda de Caná. El Papa ha comentado que los "milagros son signos extraordinarios que acompañan la proclamación de la Buena noticia"
"En el milagro de Caná, hay un acto de benevolencia, un signo de la bendición de Dios sobre el matrimonio", ha comentado. Por ello ha incidido en que el "amor entre hombre y mujer es un buen camino para vivir el Evangelio" al tiempo que ha referido que el "milagro de Caná se refiere también a todas las personas".
"La fe es un don que recibimos con el bautismo y que nos permite encontrar a Dios", ha comentado.
El Papa ha admitido que "la fe atraviesa tiempos de luz y de oscuridad, como en toda bella experiencia de amor", pero ha concretado que "Jesús no se presenta como un juez pronto a condenar ni como un comandante que nos impone seguirle ciegamente".
"Se manifiesta como Salvador de la Humanidad, como hermano, como nuestro hermano mayor, Hijo del Padre", ha rebatido.
Así ha invitado a los presentes a preguntarse: "¿Conozco al señor así? ¿Lo siento cercano a mí, a mi vida? ¿Le respondo en esa misma longitud de onda?".
"Jesús nos busca y nos invita a hacerle sitio en lo más íntimo de nuestro corazón", ha explicado mientras que ha recordado que "los sacramentos nos permiten saborear la misericordia infinita de Cristo". Finalmente, ha invitado a los fieles a enamorarse "cada vez más de Cristo".