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La Opinión de Gabilondo: 18 de mayo

"Pasado mañana, Francisco Camps en los tribunales. Es el gran tema de la semana"
"Pasado mañana, Francisco Camps en los tribunales. Es el gran tema de la semana. Refresquemos un par de ideas sobre ley y política. Para que exista cohecho se necesitaría poder probar que Camps aceptó el regalo de los trajes a cambio de algo. Si no se demuestra contraprestación, no hay delito. De forma que el hecho de que una empresa investigada por formar parte de una trama corrupta le obsequie al presidente de una comunidad lo que sea, coches, trajes, etc... puede alimentar sospechas muy razonables pero puede no tener recorrido legal. Es lo que Camps y el PP parecen esperar. Ante esta posibilidad, los populares preparan otro número de contorsionismo ético, prueba del variado surtido de sus principios inmutables. Con el ministro Bermejo, sospecha = dimisión. En sus escándalos de la Comunidad de Madrid, imputación = cese fulminante. Para Camps, imputación = nada. Si no hay delito no dimito. Los ciudadanos comunes, que no tenemos conciencias de quita y pon, y que aún no le hemos perdido el respeto a la política, creemos que, sin saber si hay delito o no, alguien con responsabilidad pública, que fuera una persona seria, hubiera dimitido tan pronto se conocieron sus relaciones con una partida de mafiosos. Y, muerto de vergüenza, hubiera tomado las de Villadiego -o mejor, las de Jaume Matas- cuando se supo que aceptaba miserables virutillas de regalo de unos facinerosos aunque solo fuera para engrasar contactos o para dejarse halagar. "Nadie es tan tonto para venderse por unos simples trajes, dijo Rajoy". No dice eso la experiencia de la vida. Puede ocurrir perfectamente que si uno se cree un virrey, y la embriaguez del poder le alcanza el hipotálamo, es capaz de hacer bastantes tonterías. Con la Educación para la Ciudadanía en ingles, Camps ya nos dio una pista muy orientativa. En resumen, si no explica lo de los trajes, Camps es un cadáver político. Lo sabemos todos. El PP también."