Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La Opinión de Gabilondo: 23 de junio

La crisis económica nos está trayendo, entre otras cosas, una enorme confusión. ¿Va todo el mundo por libre o nos lo parece? Lo que vemos es lo siguiente: Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el Gobernador del Banco de España no nos dice apenas nada de los bancos españoles, cuya salud nos tiene sobre ascuas.
Para que nos hagamos una idea de su capacidad, para hacer llegar dinero a autónomos o empresarios, pero en lugar de eso, nos presenta con regularidad un detalladísimo plan de acciones que habría de acometer el Ejecutivo. No entramos en el contenido, pero al oírle uno creería estar escuchando al ministro de Economía o al líder de la oposición.
Los sindicatos por su parte están dando la impresión de ser los gabinetes de comunicación del Gobierno. Tal es la precisión con que han encajado en el discurso oficial. De la CEOE hablaremos otro día porque aún no nos ha dado tiempo de calcular el mínimo común múltiplo del pensamiento de su presidente, Díaz Ferrán, que es un hombre que primero dispara y después apunta.
Tampoco nos llega luz alguna de Mariano Rajoy o de Montoro, dedicados a inventariar nuestras desventuras económicas y a decir vaguedades sobre sus recetas.
Y a todo esto Zapatero, aparece solo y lejos. Nos tememos que ambas cosas porque quiere. Nadie sabe cuánto ha aprendido de Economía, pero es un hecho que lleva la batuta. Y están sobre la mesa, nada menos que la financiación económica y después del verano los presupuestos. Es para echarse a temblar.
¿De quién tenemos que fiarnos? ¿De Mafo? ¿De los sindicatos? ¿De la CEOE? ¿Del PP o de Zapatero? Después del patinazo de los llamados expertos, de los que desde luego ya no nos fiamos es de ellos, de los expertos.