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La Opinión de Gabilondo: 13 de Abril

El trimestre que comienza concluirá con las elecciones europeas, todo parece escrito. Estaremos más hundidos económicamente y el PP ganara esas elecciones. En Euskadi, Patxi López presidirá un Gobierno cercado por el líder natural vasco, el PNV, en pocas semanas López y su equipo se sentirán al borde de la asfixia de cumplirse los pronósticos, Zapatero y su partido se enfrentan a un horizonte negro.
Ocurre, sin embargo, que si algo hemos aprendido en este año enloquecido es que los vaticinios saltan en pedazos a velocidad de vértigo y que los llamados expertos sabían de una economía que ya no es la de hoy y en la que hoy nadie sabe una palabra
La estrategia de Zapatero, en torno a Elena Salgado, es tan solvente o insolvente como la que hoy ha presentado Rajoy, igual de fiable o de no fiable, con la ventaja para la oposición de que sus planes no pueden fracasar porque no serán ejecutados. Los populares podrán por tanto seguir sentados en el muelle de la bahía mientras el Gobierno bracea en medio del oleaje, tragando agua sin parar. Por lo demás, como hoy dice Luis Solana en "el plural": "la catástrofe financiera concluirá cuando los bancos terminen de recoger su basura" y nos seguiremos preguntando en que clase de escombrera hemos vivido durante estos años, y como es posible que no haya quinientos tiburones en la cárcel.
Por lo que ase refiere al PNV, todavía vive el espejismo eufórico de las llamadas derrotas dulces. Aún no ha percibido el frío helador de la pérdida del poder, no tardará en hacerlo y entonces observará que ese liderazgo social que considera herramienta todopoderosa, es un motor gripado.