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Nuevo fracaso de las negociaciones para devolver Honduras a la normalidad

El diálogo entre las delegaciones hondureñas reunidas en Costa Rica ha fracasado después de que el grupo del nuevo gobernante, Roberto Micheletti, rechazara la propuesta presentada el sábado por el mediador y presidente del país anfitrión, Óscar Arias. El punto que dio al traste con los acercamientos fue la restitución del depuesto presidente Manuel Zelaya, algo que el Gobierno hondureño de facto no considera aceptable.
"El señor Zelaya está acusado, tiene una orden de someterse a la justicia. Lo que no se puede permitir es que la comunidad internacional desconozca nuestra Corte Suprema de Justicia y demás instituciones como la Fiscalía" ha afirmado al respecto la vicecanciller del nuevo Gobierno, Marta Alvarado.
Zelaya quiere volver

Por su parte el depuesto presidente de Honduras da por "agotado" el diálogo para resolver la crisis en su país. Zelaya anuncia el inicio de una "insurrección" y demanda a la comunidad internacional "endurecer las medidas" contra el Gobierno de Roberto Micheletti.
Zelaya considera "agotado" el diálogo ante lo que considera la "soberbia" e "irrespeto" de la delegación de Micheletti, que no acepta las propuestaa hechaa por el presidente costarricense. "Hoy se han burlado una vez más los golpistas de la comunidad internacional, de Óscar Arias y de la misma secretaria de Estados Unidos, Hillary Clinton, promotora y patrocinadora" del diálogo, ha puntualizado.
72 horas para salvar el diálogo
No obstante, el Gobierno 'de facto' de Honduras volverá a sentarse en la mesa de negociaciones de San José el próximo miércoles y respetando el plazo de tres días solicitado por Arias como mediador en el conflicto político.
Arias había puesto sobre la mesa una propuesta que incluía la restitución de Zelaya al frente de un Gobierno de unidad nacional, el adelanto de los comicios del 29 de noviembre al último domingo de octubre, la declaración de una amnistía para los delitos políticos cometidos antes y después del golpe y la renuncia del depuesto mandatario a hacer un referendo para modificar la constitución.