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Muere el director de la primera película de Batman, Leslie H. Martinson

Leslie H. Martinson, director de la primera película de Batman, falleció el pasado 3 de septiembre por causas naturales a los 101 años. Su familia emitió un comunicado informando de su fallecimiento.
Renombrado director de series de televisión, Martinson comenzó trabajando en la Metro-Goldwyn-Mayer como supervisor de guiones después de la Segunda Guerra Mundial. Pero le atraía la pequeña pantalla, y comenzó su andadura televisiva como director en 1953.
Durante las décadas de los 50, 60 y 70 dirigió numerosos episodios de series como The Mickey Rooney Show (1954), Roy Rogers (1953), Maverick (1979) o La tribu de los Brandy (1969). Después de encargarse de la dirección de dos capítulos de la serie de televisión de Batman, y el éxito que tuvo la misma, Martinson se puso a los mandos de la primera película del superhéroe, que se estrenó entre la primera y la segunda temporada.
Su incursión con las series de superhéroes continuó con El avispón verde (1966) y Wonder Woman (1967). Martinson dirigió otras películas además de la de Batman, como Hot Rod Rumble (1957), The Atomic Kid (1954) o La guerra de los misiles (1977).
LA PRIMERA PELÍCULA DE BATMAN
Además de por su larga trayectoria profesional en televisión, Martinson será recordado por haber dirigido la primera película de Batman. Un filme protagonizado por Adam West y Burt Ward que respetaba la estética de la serie, incluidos sus ¡Splash!, ¡Poom!, ¡Crash!, ¡Paf! dibujados en pantalla.
La prisa de los directivos por ver a Batman en la gran pantalla provocó que Batman: La película fuera un tanto precipitada. La cinta comienza con Bruce Wayne y Dick Grayson conduciendo un coche por la carretera. Entonces llegan a la mansión Wayne donde está la Batcueva. Allí cambian el coche por el Batmóvil y vuelven a echarse a la carretera para dirigirse al aeropuerto, donde se encuentra el Bat helicóptero. Más tarde, Batman y Robin vuelan hasta el mar, donde el superhéroe golpea a un tiburón que explota.
Por escenas como estas, la película está considerada por algunos como una parodia, y por otros como una obra maestra del pop art. Con poco presupuesto, un director de series de televisión, y apenas cuatro semanas para rodarla, y añadiendo el hecho de que en 1966 se consideraba ridículo que un hombre se disfrazara de murciélago, hacen que Batman: La película sea poco seria.