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Japón comienza a enterrar a sus muertos

El balance de víctimas por el terremoto de 9 grados en la escala de Richter, que el pasado 11 de marzo sacudió la costa noreste de Japón, ha ascendido a 9.079 muertos y 12.645 desaparecidos, según ha informado este viernes la Agencia Nacional de Policía.
Las víctimas pertenecen a un total de seis prefecturas, aunque las más afectadas son las de Fukushima, Miyagi e Iwate. Hasta el momento, los expertos forenses han practicado autopsias a 8.360 cadáveres, de los cuales 4.670 han sido identificados y entregados a las familias.
En la ciudad de Higashimatsushima, en Miyagi, han comenzado los preparativos para enterrar a unas mil personas en un terreno donado por el gobierno local. No obstante, el alcalde, Hideo Abe, ha indicado que se trata de una medida temporal, ya que en Japón lo habitual es incinerar los cuerpos, pero ahora no es posible debido al déficit de energía derivado de la catástrofe.
Otros gobiernos de esta prefectura, como los de Sendai, Kesennuma, Ishinomaki, Natori, Minamisanriku, Onagawa, Yamamoto y Watari seguirán el ejemplo de dicha ciudad, al igual que el de Kamaisji, en Iwate, según recoge la agencia de noticias japonesa Kiodo.
En cuanto al número de damnificados, se calcula que unas 310.000 personas han tenido que ser evacuadas, incluidos los vecinos de la central nuclear de Fukushima-1, que ahora se reparten en 2.100 refugios temporales de 16 prefecturas.
Radiactividad en el agua
Preocupación por la entrada de radiactividad en alimentos y en el agua. El jefe del Gabinete japonés, Yukio Edano, ha dado instrucciones a distintas agencias del Gobierno para que redoblen los análisis en las aguas niponas, donde el lunes se detectaron, cerca de la central de Fukushima-1, niveles de radiación anormalmente altos.
Edano hizo hincapié en que no se trata de niveles que puedan afectar a la salud aunque se beba agua marina durante un año. No obstante, pronosticó que si la radiación en las aguas continúa siendo elevada, podrían darse efectos dañinos, informa la cadena pública NHK.
Por otro lado, el portavoz quiso subrayar que el Gobierno comparte sus datos sobre los índices de radiación con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) y otras instituciones internacionales para su análisis.
Se reanuda el trabajo en Fukushima
Y Fukushima mejora lentamente. La Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO) ha logrado finalmente reanudar los trabajos para conectar a la red los reactores 1, 2, 3 y 4 de la central. Los técnicos de la empresa pudieron confirmar que el humo que salía de los reactores 2 y 3 horas antes se ha transformado en vapor.
"Consideramos que es seguro continuar con el trabajo", ha dicho un portavoz de la empresa. Las columnas de humo habían obligado a retrasar las tareas y a evacuar al personal.
Para este martes está previsto que tres camiones dotados con mangueras de 50 metros de largo contribuyan a las tareas de lanzamiento de agua a propulsión. Además, varias compañías privadas comenzarán a verter el líquido desde puntos más elevados.
Fuerte terremoto en Honshu
Pero el susto no cesa en Japón. El Servicio Geológico de EEUU ha registrado este martes un terremoto con una magnitud preliminar de 6,6 grados en la escala de Richter en el mar, junto a la costa de Honshu, la isla más grande de Japón.
Es el tercer seísmo fuerte que se ha producido en las últimas dos horas y media cerca del epicentro del terremoto de 9 grados que sacudió Japón el pasado 11 de marzo, según el el Servicio Geológico. Los otros dos fueron de 6,6 y 6,4 grados y son los seísmos más intensos de los muchos que se han producido en esa zona después del que desencadenó el tsunami.
Partículas radiactivas en Islandia
Varias fuentes diplomáticas han afirmado este martes que en Islandia se han detectado unas cantidades minúsculas de partículas radiactivas que podrían proceder de la central nuclear japonesa Fukushima-1.
Pero las fuentes han aclarado que estos pequeños restos de yodo, que han sido detectados por una red de estaciones de observación internacionales y han atravesado el océano Pacífico y llegado al Atlántico a través de Norteamérica, son demasiado insignificantes para causar perjuicios en la salud de las personas.
La Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBTO, por sus siglas en inglés), un organismo de la ONU con sede en Viena que advierte de los casos de incumplimiento de este tratado, tiene 63 estaciones en todo el mundo para observar esas partículas, una de las cuales está en Reikiavik.
Estas estaciones pueden recoger cantidades muy pequeñas de partículas radiactivas, en este caso isótopos de yodo.