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Irán decide entre el continuismo o la apertura en la comunidad internacional

Unos 46 millones de electores estaban llamados a las urnas en Irán, en unas elecciones que serán determinantes para el futuro del país persa dentro de la comunidad internacional, ya que los votantes eligen entre el continuismo del actual presidente, Mahmud Ahmadineyad, y la apertura y reformismo que supondría la victoria de su principal contrincante, el moderado ex primer ministro Mir Husein Musavi.
En principio, Ahmadineyad cuenta con más apoyos dentro de la población y de la línea dura del Estado encarnada por el Consejo de Guardianes y la Guardia Revolucionaria, además del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
Pero no hay que descartar una dura batalla electoral, pues Musavi se ha hecho con las simpatías de las nuevas generaciones.
El también moderado Mehdi Karubi, ex presidente del Parlamento, y el ultraconservador Mohsen Rezai, ex comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, son los otros candidatos a ocupar la Presidencia de Irán, pero son los que a priori tendrían menos opciones de hacerse con el cargo, según han revelado distintas encuestas.
Primeros votantes
Miles de iraníes han acudido a los colegios electorales, que desde primera hora de la mañana han presentado largas colas de votantes y una asistencia masiva a las urnas. De hecho, las pervisiones del Gobierno hablan de una participación que rondaría el 70 por ciento.
Los colegios abrieron sus puertas sin incidentes destacables aunque el candidato reformista en Musavi aseguró que se estaba impidiendo el acceso de algunos de sus observadores a los colegios electorales.
Posible segunda vuelta
Todo parece indicar que la primera vuelta no revelará un claro ganador, sino que lo más probable es que el favorito, Ahmadineyad, y el principal aspirante a sucederle, Musavi, tengan que acudir a una segunda vuelta, ya que los sondeos vaticinan que ninguno logrará el 50 por ciento de los votos necesarios. En tal caso, la segunda vuelta se celebraría sólo una semana después, el 19 de junio.
Según una encuesta realizada por dos institutos de sondeos en Washington, el actual presidente conseguiría el 34 por ciento de los votos, seguido por Musavi, con el 14 por ciento. Karubi obtendría un 2 por ciento y Rezai se quedaría en el 1 por ciento.
Las autoridades iraníes esperan una alta participación para las décimas elecciones presidenciales desde la victoria de la Revolución Islámica en 1979.
Las funciones del presidente
Los poderes del presidente en Irán están claramente limitados dentro de un sistema político dominado por la máxima autoridad religiosa, el ayatolá Alí Jamenei.
El mandatario es el que define la política económica, preside el Consejo Nacional Supremo de la Defensa y la Seguridad y puede firmar acuerdos con gobiernos extranjeros. Pero todas las cuestiones importantes deben pasar por Jamenei.
El mandato de Ahmadineyad
Procedente de una familia pobre, Ahmadineyad, que formó parte de la Guardia Revolucionaria y fue instructor de la milicia bassidj, que aplica con celo los principios de la Revolución de 1979, se hizo conocido en todo el mundo por el programa nuclear que relanzó en 2006, aunque siempre ha subrayado los fines pacíficos del mismo.
A pesar de ello, el régimen de los ayatolás ha sido objeto desde entonces de sanciones por parte del Consejo de Seguridad de la ONU al no querer suspender el enriquecimiento de uranio, con el que podría fabricar la bomba atómica.
Su enfrentamiento con EEUU, más concretamente con la anterior Administración de George W. Bush, por este asunto ha hecho que Ahmadineyad se haya convertido en la voz más crítica hacia Occidente y sus políticas en Oriente Próximo. Su defensa de los palestinos y la frase "borrar a Israel del mapa" situaron al país en primera línea de la política internacional.