Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Una desaparición de dos meses tan inquientante como la de Diana

Lunes 4 de julio, Monesterio, Badajoz. Manuela Chavero, de 42 años, llega a su casa  sobre la medianoche, Martina fue una de las amigas que la vio esa misma tarde y la vio como siempre ilusionada, contenta. Deja los pantalones en la cama, se pone el pijama, chanclas y enciende la televisión. Cuando fueron a buscarla a la mañana siguiente seguía encendida, la lamparita también,  la cerradura sin forzar y su teléfono móvil en la cocina. La última conexión fue a la 1,55. Pero de ella ni rastro. También aquí hubo batidas como en el caso de Diana pero nada. Manuela tiene dos hijos de 14 y 6 años que habitualmente viven con ella pero esos días les tocaba en la casa de su exmarido del que se estaba divorciando. Le interrogaron pero tampoco supuso gran cosa. La investigación la lleva la Guardia Civil desde Badajoz con el apoyo de la Unidad Central Operativa.