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El origen insospechado del autismo, la fibromialgia y la depresión

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La fibromialgia, la fatiga crónica, el espectro autista, la ansiedad o la depresión son algunos trastornos que podrían estar relacionadas significativamente con un ambiente intestinal desordenado inducido por una mala alimentación, tal y como ha comentado el presidente de la Inflammation Research Foundation, Barry Sears. 

Patologías como la fibromialgia, la fatiga crónica, el espectro autista, la ansiedad o la depresión parecen estar aumentando al mismo tiempo que otros trastornos metabólicos como la obesidadsíndrome metabólicohígado graso y diabetes. Estos últimos están causados por la inflamación celular que puede aparecer cuando se come de manera desequilibrada, abusando de ciertos alimentos y olvidando otros fundamentales.
"El intestino y el cerebro están conectados mediante el nervio vago, siendo éste una especie de autopista bidireccional por la que las bacterias intestinales pueden causar un efecto devastador en el cerebro si nuestro intestino está alterado", ha comentado Sears.
Por ello, el experto ha destacado la importancia de cuidar la alimentación con el fin de evitar que se inflamen nuestras células, tanto las del cuerpo como las del cerebro. "Nuestras células pueden inflamarse a raíz de lo que comemos: esta inflamación celular es la razón por la que engordamos, sufrimos determinadas enfermedades y envejecemos antes. Cuando reducimos esta inflamación estamos estabilizando los niveles de glucosa en sangre, eliminamos el exceso de grasa corporal y mejoramos nuestra energía física y agudeza mental", ha explicado.
Ahora bien, prosigue, es difícil determinar qué porcentaje de la población sufre inflamación celular "silenciosa" ya que, al ser asintomática, no suele haber un diagnóstico hasta que no aparece alguna complicación metabólica. No obstante, existen unos marcadores en sangre, las citoquinas y adipoquinas, que nos permiten saber si hay inflamación aunque la enfermedad aún no haya dado la cara.
CONSUMO DE OMEGA 3
En este sentido, el doctor Sears ha informado de que se estima que un porcentaje muy elevado de individuos obesos la padecen, con lo cual podríamos establecer una cifra superior al 20 por ciento de la población general. "Los ácidos grasos Omega 3 son esenciales para la vida pero el organismo no es capaz de producirlos. Los ácidos grasos Omega 3 pueden entrar en el cerebro para reducir la neuroinflamación y, asimismo, se está comprobando su capacidad y eficacia para reducir la inflamación en el intestino", ha enfatizado el experto.
Asimismo, ha avisado de que muchas enfermedades neurodegenerativas se han visto muy relacionadas por un consumo deficiente de Omega 3, presente en el pescado y otros productos como el lino, el cáñamo, determinadas algas o las nueces.
Ante ello, ha aconsejado consumir diariamente al menos 2,5 gramos de ácidos grasos Omega 3 de cadena larga para ayudar a mantener la visión en condiciones normales, lograr niveles medios de tensión arterial y controlar los niveles de triglicéridos.
"El aporte de Omega 3 se ha relacionado además con el aumento de la saciedad, tiene una acción antiinflamatoria y regula la glucemia, lo que es clave en la pérdida de peso y en el control de la diabetes. Para conseguir todos estos beneficios lo ideal es tomar suplementos altamente concentrados y purificados", ha enfatizado.
MÉTODO 'ZONA'
Con el objetivo de prevenir la inflamación celular nació hace más de 20 años el método 'Zona', un estilo de alimentación saludable basado en la regulación de las hormonas, con una ingesta de hidratos de carbonoproteínas y grasas en cada una de las 5 comidas diarias, en una proporción de 40-30-30 por ciento, respectivamente.
"Este método proporciona las claves para reducir la inflamación en cada célula de nuestro cuerpo. Esto retrasará el proceso de envejecimiento y disminuirá la probabilidad de padecer enfermedades crónicas como la diabetes, afecciones cardíacas y otras patologías todas con el mismo origen: la inflamación inducida por la dieta", ha apostillado la experta en nutrición, medicina estética y sexología del Centro Médico Sagrario Jiménez en Madrid, Sagrario Jiménez.
En concreto, el método 'Zona' destaca el papel antioxidante y antiinflamatorio de los polifenoles, que son las sustancias químicas que dan color a frutas y verduras, y que pueden activar el gen antienvejecimiento (SIRT-1), ralentizando así el proceso de envejecimiento y siendo, por tanto, la mejor medicina para combatir la obesidad, las enfermedades crónicas y la inflamación del cerebro.
Los polifenoles, presentes principalmente en las frutas, las verduras, el café, el aceite de oliva, el chocolate o el vino tinto, son fundamentales para mantener un equilibrio óptimo a nivel intestinal, reducir el estrés oxidativo y conseguir una mayor longevidad. No obstante, el poder de los polifenoles se encuentra no sólo en la cantidad que consumimos sino en la que absorbe nuestro cuerpo, y sólo a dosis altas actúan como antioxidantes y antiinflamatorios, ayudando a alargar la vida significativamente.
"Para obtener suficientes polifenoles que puedan activar la expresión genética se requiere comer mucha más fruta y verdura de la que normalmente se consume, por lo que la utilización de suplementos de polifenoles concentrados puede en ocasiones ayudarnos a solucionar este problema", ha zanjado esta experta.