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Decenas de muertos en los enfrentamientos de la selva amazónica

Al menos 35 personas, entre ellos 20 policías, han muerto en las últimas horas por las violentas jornadas de protestas en la zona amazónica de Perú, según la información oficial del Gobierno. Este sábado el ministro de Defensa ha confirmado el fallecimiento de siete agentes más, mientras que otros siete están desaparecidos.
En total, 38 policías fueron secuestrados el viernes por un grupo de indígenas en bagua, escenario de los enfrentamientos, al norte de ese país. Los demás han sido liberados en una violenta acción militar para recuperar los puestos tomados por los manifestantes, que exigen la derogatoria de una decena de decretos legislativos que, aseguran, atentan contra sus territorios aborígenes.
El resto de fallecidos son indígenas. El Gobierno solo ha reconocido oficialmente la muerte de tres, aunque fuentes hospitalarias hablan de 25 cadáveres. Las protestas comenzaron hace dos meses, pero se han recrudecido desde el pasado jueves. Varias carreteras permanecen bloqueadas y la amazonía está bajo el estado de emergencia.
Situación del conflicto
Los nativos protestan desde el 9 de abril contra una decena de decretos legislativos que consideran que atentan contra su derecho a ser consultados sobre sus tierras, contenido en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Pueblos Indígenas y Tribales, así como la declaración de la ONU sobre Pueblos Indígenas, ambos suscritos por Perú.
Las comunidades de la Amazonía peruana, que viven en zonas muy remotas, han denunciado en diversas oportunidades la situación de pobreza y abandono, así como la contaminación de sus aguas y el impacto en su salud, además de la deforestación de sus tierras como consecuencia de la explotación de los recursos en sus territorios.
Yehude Simon, primer ministro peruano, ha reiterado que el Gobierno de Alan García ha mostrado, "hasta la saciedad", voluntad de diálogo para solucionar las peticiones de las comunidades amazónicas en forma pacífica.