Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Ciudadanos pide en el Congreso una auditoría de los costes energéticos y de la factura de la luz

Ciudadanos ha registrado una proposición no de ley en el Congreso por la que insta al Gobierno a impulsar una auditoría de todos los costes del sistema energético y otra del coste de la factura eléctrica para determinar adecuadamente qué costes deben ser asumidos por los consumidores y qué conceptos determinan el volumen actual de la misma.
En su proposición no de ley recogida por Europa Press, firmada por la portavoz adjunta de Ciudadanos en el Congreso y portavoz de Energía, Melisa Rodríguez, la formación 'naranja' pide impulsar una auditoría a todo los costes del sistema energético, tanto generación, transporte, distribución y comercialización, que "permita determinar con precisión los costes reales del sistema.
El objetivo es "fomentar la transparencia en el mercado eléctrico y poder emprender las reformas que fuesen necesarias para que la variación de los precios de la energía se corresponda con la de los costes reales de generación".
Asimismo, pide impulsar una auditoria del coste de la factura eléctrica para determinar adecuadamente qué costes deben ser asumidos por los consumidores y qué conceptos determinan el volumen actual de la misma.
De igual forma, insta al Ejecutivo a encomendar la elaboración de un informe por parte de la Agencia de Evaluación y Calidad (Aeval) sobre los resultados de las diferentes reformas del sector eléctrico llevadas a cabo por el Gobierno durante la X Legislatura, con "especial incidencia" en las implicaciones que las mismas han tenido para los consumidores particulares y para las industrias españolas.
"ELEVADA VOLATILIDAD" DE LOS PRECIOS
La formación 'naranja' recuerda en su iniciativa que hasta finales de 2013 el precio variable de la electricidad se fijaba a partir de las subastas Cesur. La celebrada el 19 de diciembre de ese año arrojó un incremento de los precios de la electricidad del 25,6% que, de haberse aplicado, hubiera provocado una subida de tarifa del 11%.
Ante esta situación el Gobierno decidió entonces intervenir y fijar una subida media en la tarifa eléctrica del 2,3% durante el primer trimestre de 2014, y el 1 de octubre de 2015 estableció un nuevo modelo de facturación horaria, para los consumidores acogidos a la tarifa regulada (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor), que tuviesen ya instalado contador inteligente y telegestionado.
El precio del kWh varía cada hora, se calcula en función de la cotización del kilovatio cada hora, en el mercado mayorista y se traduce en 8.760 precios diferentes al año.
Para Ciudadanos, estos incrementos en el precio variable de la energía, pero sobre todo, su "elevada volatilidad" como consecuencia de las sucesivas modificaciones acometidas en sus sistemas de fijación, ha terminado por provocar la "imposibilidad de conocer el grado de correlación entre su evolución y la de los costes reales de generación de la energía convencional".
"DISTORSIONES" A EMPRESAS Y PARTICULARES
"Esta situación que no sólo genera importantes distorsiones para los agentes que operan en el mercado de la electricidad, sino también en relación a la información que utilizan las empresas y los particulares a la hora de planificar y adoptar decisiones en torno a sus niveles de inversión y consumo, con el consiguiente perjuicio ocasionado para toda la economía", denuncia.
Asimismo, Ciudadanos señala que durante este mes de enero los incrementos en la factura de la luz para los usuarios "han registrado una proporción desmesurada, fomentando de ese modo las situaciones de impago y dificultad económica para familias y empresas a la hora de asumir el coste de una de las facturas eléctricas más cuantiosas de Europa, según datos de Eurostat".
Por ello, dadas las "recurrentes dificultades" por las que atraviesa el sistema energético, como problemas de seguridad de suministro, recargos en la factura o dependencia internacional, que consolidan un "alza masiva" de los precios durante la última década, ve necesario conocer el estado del conjunto del sistema y "determinar, de manera adecuada y transparente, cuáles son los costes que el funcionamiento del mismo conlleva y cómo deben ser asumidos por los consumidores".