Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

BP califica de éxito su 'solución definitiva' para sellar el vertido del golfo de México

La petrolera británica BP ha puesto fin a la pesadilla que se inició el pasado 20 de abril, día en que se hundió la plataforma Deepwater Horizon, provocando un vertido de petróleo al que se ha puesto fin a través del sistema 'static kill' (eliminación estática).
La compañía ha informado de la consecución del "objetivo previsto" por este procedimiento, taponando así una fuga que ha arrojado al océano casi cinco millones de barriles de petróleo.
Un tapón de lodo y cemento
La técnica usada consiste en la inyección de lodos pesados y cemento para impedir la salida de crudo a la superficie.
BP explicó que, con este nuevo procedimiento, se pretende completar el aislamiento del pozo principal y avanzar en los trabajos de construcción del de alivio, cuya creación se pretende concluir a finales de agosto. El pozo principal ya quedo tapado de forma provisional a mediados de julio.
Aunque ya se sitúa este desastre ecológico como el peor de la historia de Estados Unidos, aún se desconoce con exactitud la magnitud de la catástrofe. Expertos del Gobierno calculan que, hasta el sellado provisional de la fuga se vertieron al mar alrededor de 4,9 millones de barriles de petróleo, equivalentes a unos 779 millones de litros.
Si estas cifras se confirman, se trataría también del mayor vertido de petróleo registrado en el mundo, por encima de la fuga del pozo Ixtoc en la bahía mexicana de Campeche que provocó la salida al mar de tres millones de barriles.